Blogia

pueblapeje

Artículo de Ricardo Rocha

Artículo de Ricardo Rocha

Ricardo Rocha
Detrás de la Noticia
01 de septiembre de 2009

Peor imposible

No es, por desgracia, una paráfrasis de aquella comedia cinematográfica deliciosa. Esto es tragedia.

Y es que justo hoy, a mitad del camino del gobierno de Felipe Calderón, nuestra situación como país no podía ser más desastrosa.

Ni pa’ dónde hacerse: en lo económico somos el más deficiente; el que peor ha enfrentado la crisis; el que caerá este año a un abismo de decrecimiento de hasta dos dígitos; el de 3 millones de desempleados, entre ellos 900 mil jóvenes tentados por el narco; el de casi 7 millones de mexicanos en cartera vencida, que no pueden pagar sus deudas porque se quedaron sin trabajo o simplemente el dinero ya no les alcanza.

Lo peor es que esa gigantesca Corte de los Milagros en que se convirtió a gran parte de la población ha de soportar cada día no sólo su pobreza, sino —en la acera de enfrente— la ineficiencia y el despilfarro de los poderosos: un gobierno que en sus primeros tres años ha incrementado su deuda interna y externa en un billón 150 mil 670 millones de pesos para llegar a una deuda global que ahora asciende a más de 4 millones de millones 500 mil millones de pesos.

En paralelo crece también el número de pobres —60 millones de un total de 107—, de los que 25 millones están en lo que las mañas eufemísticas oficiales denominan pobreza extrema y que en cristiano se llama miseria.

Lo más grave es que no hay la menor señal de quienes gobiernan sobre el reconocimiento de que el modelo neoliberal está colapsado. Mientras en el mundo todos lo han asumido aquí seguimos más fondistas que el Fondo y más banquistas que el Banco. Vaya, ni siquiera podríamos decir que seguimos genuflexos frente al Consenso de Washington porque a ese altar ya le cambiaron de santito.

Ahora el gobierno de mister Obama es socio de bancos, automotrices e hipotecarias para traerlos cortitos. Y ha dicho que “no se puede sustentar el desarrollo sobre los que menos tienen”; al tiempo que impulsa revolucionarios sistemas de crédito y de salud para reactivar la economía doméstica. Aquí, en cambio, el gobierno quiere minimizar el mercado interno y sigue pensando que apoyar a los pobres es populismo, mientras que favorecer a los ricos con escandalosas devoluciones de impuestos es rescate.

En suma, un estilo cavernario que en lugar de la inteligencia aplica el garrote lo mismo para combatir al crimen organizado que para mantener una paz cada vez más precaria y a cualquier precio.

Por eso, en lo social, todos hablan cada vez con más naturalidad de un estallido. Que, por si no lo saben, podría ser de proporciones desastrosas.

Artículo de Julio Glockner

Artículo de Julio Glockner

La excomunión de Miguel Hidalgo y Costilla

 

JULIO GLOCKNER

La Arquidiócesis de México está solicitando una corrección de los libros de texto para precisar que Miguel Hidalgo y José María Morelos, si bien fueron excomulgados “fallecieron en el seno de la iglesia católica al haberse confesado antes de morir”. El director del Archivo Histórico del Arzobispado, Gustavo Watson, declaró que hay documentos que demuestran que antes de ser fusilados los sacerdotes fueron confesados y, en consecuencia, que murieron con el cobijo de los sacramentos religiosos. ¡Realmente conmovedor! El señor Watson consideró que hace falta la difusión de éste y otros hechos históricos.

Atendiendo a la exhortación del señor Watson de dar a conocer documentos históricos relacionados con este hecho, voy a transcribir el texto de la excomunión del cura Hidalgo, porque nos revela con toda claridad la calidad moral de quienes juzgaron a quien hoy, para vergüenza de la iglesia, es considerado como padre de la patria.

El texto aparece en el estudio que sobre él realizó el historiador Guy Rozat en la revista Palos de octubre 1980 a marzo 1981. Y dice así:

Excomunión en contra de don Miguel Hidalgo y Costilla. Lanzada por el obispo de Michoacán, Abad y Queipo.

“Por la autoridad de Dios Todopoderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo, de la Inmaculada Virgen María, Madre y Patrona del Salvador y de todas las Vírgenes Celestiales, Ángeles, Arcángeles, Tronos, Dominios, Profetas, Apóstoles y Evangelistas, de los Santos Inocentes, que en la presencia del Cordero son hallados dignos de cantar el nuevo coro de los Benditos Mártires y de los Santos Confesores, de todas las Santas Vírgenes y de todos los Santos, juntamente con el Bendito Elegido de Dios: Sea condenado Miguel Hidalgo y Costilla, ex cura del pueblo de Dolores, lo excomulgamos y anatemizamos desde las puertas del Santo Dios Todopoderoso, le separamos para que sea atormentado, despojado y entregado a Satán y Abirón y con todos aquellos que dicen al Señor, apártate de nosotros no deseando tus caminos; como el fuego se apaga con el agua, así se apague la luz para siempre a menos que se arrepienta y haga penitencia. Amén.

“Que el Padre que creó al hombre lo maldiga, que el Hijo que sufrió por nosotros le maldiga; que el Espíritu Santo que se derrama en el bautismo le maldiga; que la Santa Cruz de la cual descendió Cristo triunfante sobre sus enemigos le maldiga; que María Santísima, virgen siempre y Madre de Dios, le maldiga; que todos los Ángeles, Príncipes y Poderosos y todas las Huestes Celestiales le maldigan; que San Juan el precursor, San Pedro, San Pablo, San Andrés y todos los Apóstoles de Cristo juntos le maldigan, y el resto de los Discípulos y Evangelistas, quienes con su predicación convirtieron al Universo y la admirable de mártires y confesores, quienes por sus obras fueron dignos de agradar a Dios, le maldigan. Que el Santo Coro de las Benditas Vírgenes quienes por honor a Cristo han despreciado las cosas del mundo, le condenen, que todos los Santos que desde el principio del mundo hasta las edades más remotas sean amados por Dios, le condenen. Sea condenado Miguel Hidalgo y Costilla en donde quiera que esté, ya sea en la casa, en el bosque, en el agua o en la Iglesia.

“Sea maldito en vida y muerte. Sea maldito en todas las facultades de su cuerpo. Sea maldito comiendo y bebiendo, hambriento, sediento, ayunando, durmiendo, sentado, parado, trabajando o descansando y sangrando. Sea maldito interior y exteriormente; sea maldito en su pelo, sea maldito en su cerebro y en sus vértebras, en sus sienes, en sus mejillas, en sus mandíbulas, en su nariz, en sus dientes y muelas, en sus hombros, en sus dedos. Sea condenado en su boca, en su pecho, en su corazón, en sus entrañas y hasta en su mismo estómago. Sea maldito en sus riñones, en sus ingles, en sus muslos, en sus genitales, en sus piernas, sus pies y uñas. Sea maldito en todas sus coyunturas y articulaciones de todos sus miembros; desde la corona de su cabeza hasta la planta de sus pies, no tenga un punto bueno.

“Que el Hijo de Dios viviente con toda su majestad, le maldiga, y que los cielos con todos los poderes que los mueven se levanten contra él, le maldigan y le condenen a menos que se arrepienta y haga penitencia. Así sea, Amén”.

Pocas veces se tiene oportunidad de leer una sistematización del odio tan minuciosa como ésta, en la que se recorre con detalle la anatomía con el afán de que no quede parte alguna sin ser maldecida. ¡Vaya tarea la del obispo michoacano, quien seguramente se consideraba un buen cristiano!

No sé, que el lector juzgue, pero quizá lo único que le queda a la iglesia de hoy para mitigar esta afrenta a la memoria de Miguel Hidalgo y de José María Morelos, de quienes se sublevaron con ellos y de quienes a lo largo de ya 200 años honramos su memoria, sea simplemente pedir perdón al pueblo de México... y que el dios en el que dicen creer los perdone a ellos.

Del nuevo libro de Don José de Saramango: Dios es un invento de los hombres, que ésto no se nos olvide

Del nuevo libro de Don José de Saramango: Dios es un invento de los hombres, que ésto no se nos olvide

Dios no es de fiar: José Saramago: El Antiguo Testamento es un engendro

  • Caín, su nueva novela, es una reflexión irónica sobre la religión
  • Dios no es de fiar: Saramago
  • El Antiguo Testamento es un engendro, dice el Nobel de Literatura

Foto Para Saramago, haber inventado a Dios hizo que nos esclavizáramos a él

Foto Omar Meneses Valencia
Armando G. Tejeda Corresponsal

  • DIOS NO EXISTE, ES PATRAÑA DE LOS OLIGARCAS

Madrid, 27 de agosto. A sus 87 años y tras superar una grave enfermedad que lo tuvo al borde de la muerte, el Nobel de Literatura portugués, José Saramago, culminó hace poco su más reciente novela –y su tercer libro del año– Caín. En esta ocasión, Saramago hace una reflexión irónica sobre la religión, su carácter esclavista en la historia del ser humano y la sinrazón del algunos engendros, como el Antiguo Testamento.

Desde su casa de la isla de Lanzarote, Saramago y su mujer, Pilar del Río, informaron hoy de la enhorabuena: la pulsión narrativa, la imaginación, la reflexión crítica y el pensamiento transgresor se volvieron a reunir en torno a la pluma del escritor portugués. Saramago, nacido en el pueblo de Azhinaga, en 1922, mantiene desde joven una relación tensa con la herencia doctrinaria y dogmática de la religión católica, la misma que sorbió desde pequeño, ya sea por pura tradición familiar o por los sucesivos regímenes totalitarios de su país, que siempre tuvieron como aliada a la Iglesia de Roma.

Saramago, quien defiende y abraza las ideas comunistas, no es la primera vez que utiliza algún pasaje bíblico o alguna de las metáforas que abundan en la literatura católica para convertirlos en su propia narrativa, como ocurrió en 1991 con la publicación de El Evangelio según Jesucristo, una novela que fue prohibida en su país durante años (siendo ya una República laica) y que precipitó su salida de Portugal para asentarse definitivamente en la isla de Lanzarote.

La nueva novela de Saramago se publicará en octubre próximo, con el sello de Alfaguara, y se presentará por primera vez en Lisboa. La primera persona en haber leído el libro es su traductora y compañera, Pilar del Río, también presidenta de la Fundación José Saramago, quien celebró la llegada de una novela que no dejará a nadie indiferente. Desde su casa isleña, el propio Saramago señaló sobre su libro: Dios no es de fiar. ¿Qué diablos de Dios es éste que, para enaltecer a Abel, desprecia a Caín?, se preguntó el Nobel de Literatura.

El también autor de El ensayo sobre la ceguera afirma: “Algunos tal vez vuelvan a crucificarme, pero el espectáculo será menos interesante (que cuando publicó El Evangelio…). El Dios de los cristianos no es ese Jehová. Es más, los católicos no leen el Antiguo Testamento. Si los judíos reaccionan no me sorprenderé. Ya estoy habituado. Pero me resulta difícil comprender cómo el pueblo judío ha hecho del Antiguo Testamento su libro sagrado. Eso es un chorro de absurdos que un hombre solo sería incapaz de inventar. Fueron necesarias generaciones y generaciones para producir ese engendro”.

Saramago muestra con nitidez su convencimiento de que Dios, el demonio, el bien, el mal, todo eso está en nuestra cabeza, no en el cielo o en el infierno, que también inventamos. No nos damos cuenta de que, habiendo inventado a Dios, inmediatamente nos esclavizamos a él.

El Nobel también negó que este libro signifique un ajuste de cuentas con Dios, máxime tras haber sobrevivido a una severa enfermedad respiratoria que lo tuvo al borde de la muerte. Desde su salida triunfal de un pequeño hospital de Canarias, donde vivió lo más duro y peligroso de su convalecencia, Saramago se ha dedicado a escribir y a hacer algunos viajes, ahora menos y elegidos en función de su estado de salud. En menos de un año ha escrito y publicado tres libros: El viaje del elefante, una novela con un paquidermo como personaje principal, los Cuadernos, en el que se incluyen sus escritos diarios, y ahora su nueva novela, Caín, que la escribió en una especie de trance, según explicó él mismo.

Pilar del Río señaló por su parte que, en la nueva novela de Saramago, “Caín es uno de los protagonistas principales. Otro es Dios y otro es la humanidad, con sus distintos nombres y pulsaciones. En este libro, como en los anteriores, El Evangelio según Jesucristo, por ejemplo, nuestro escritor no se anda por las ramas, ni busca subterfugios a la hora de abordar lo que durante milenios, y en las distintas culturas y civilizaciones, han dicho que es intocable e innombrable: la divinidad y el conjunto de normas y preceptos que los hombres establecen en torno a esa figura para exigirse a sí mismos –o tal vez sería mejor decir para exigirles a otros– una fe inquebrantable y absoluta, en la que todo se justifica, desde negarse a uno mismo hasta la extenuación, o morir ofrecido en sacrificio, o matar en nombre de Dios”.

Caín no es un tratado de teología, ni un ensayo, ni un ajuste de cuentas: es una ficción en la que Saramago pone a prueba su capacidad narrativa al contar, desde su peculiar estilo, una historia de la que todos conocemos la música y algunos fragmentos de la letra. Asimismo, su traductora advirtió que este libro no nos va a dejar indiferentes, provocará en los lectores desconcierto y quizá alguna angustia.

 

Las izquierdas se unen contra los altos cobros de la energía eléctrica

Las izquierdas se unen contra los altos cobros de la energía eléctrica



Las izquierdas se unen contra los altos cobros de la energía eléctrica




29 de agosto de 2009. En el nuevo auditorio del Sindicato Mexicano de Electricistas, dieron inicio los trabajos del Encuentro Nacional contra las altas tarifas de energía eléctrica, convocado por el SME y el Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular, el Petróleo y la Soberanía.


Es de resaltar que en este encuentro están participando muchas organizaciones sociales de diversas ideologías de izquierda, como son los compañeros de Frente Nacional de Resistencia contra las Altas Tarifas de Luz, el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, por supuesto el SME y las casas del Movimiento Obradorista, lo cual demuestra que ante la crisis económica, política y social provocada por la derecha, los diversos grupos sociales que conforman la izquierda se están uniendo para hacer frente a la embestida del PRIAN.


Sería demasiado prolijo narrar en este espacio todas y cada una de las ponencias, por lo que solamente destacó algunas de las participaciones más importantes, como es la del Secretario de Relaciones Exteriores del SME Fernando Amezcua, quien explicó detalladamente en que consiste la tarifa de alto consumo (DAC) y como es mentira que con este esquema pague más el que más consume, pues si se llega a un tope de 401 kilowats hora, el costo a pagar baja, por lo que se puede afirmar que la tarifa DAC solamente perjudica a las clases más vulnerables.




Asimismo, Jesús Ramírez Cuevas, leyó un mensaje del Presidente Legitimo de México, Andrés Manuel López Obrador, en el cual saludó a todas las organizaciones participantes en este encuentro, y manifestó su malestar por la crisis tan severa en que ha sumido la oligarquía a nuestro país.


En el caso de las Casas del Movimiento, diversos coordinadores hicieron uso de la palabra, entre ellos Juan José Sánchez, de la Delegación Cuauhtemoc y de los Círculos de Estudios de las Redes Universitarias, quien propuso que se emprendiera una jornada de difusión para alertar a la población sobre el problema de los altos costos de la electricidad y su eventual privatización por la derecha; además consideró que se deben abrir círculos de estudio para ahondar sobre este tema, por cierto hago un paréntesis para enviarles un saludos a Redes Universitarias por su tercer aniversario, pues su trabajo inició en pleno plantón de Reforma en el 2006.



Asimismo, compañeros de Cd. Valles, San Luis Potosí, y de Mazatlán, Sinaloa, relataron como han vencido en juicios de amparo a la CFE por los cobros excesivos y el corte del servicio.


Sin embargo, lamentablemente existe la otra cara de la moneda: la represión, y así lo expusieron los compañeros de la Montaña de Guerrero y del Frente Nacional de Resistencia contra las Altas Tarifas de Luz, y del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, quienes hicieron hincapié en que se debe ser cauteloso en las protesta contra la CFE, ya que ésta en contubernio con los gobiernos Federal y Estatales, fincan delitos inventados a los luchadores sociales, como fue el caso de los 5 presos políticos en La Candelaria, Campeche.


Hasta aquí les dejo esta breve sinopsis de lo que ocurrió hoy, pero estén al tanto de los blogs pues en el transcurso de la semana se irá subiendo más información sobre este evento.

Artículo de Manuel Camacho Solis

Artículo de Manuel Camacho Solis

Manuel Camacho Solís
Presupuesto 2010
31 de agosto de 2009

 

El presupuesto para 2010 es la pieza central de la estabilidad económica y política. Si se acierta, se evitará un conflicto inmediato y se podrá aprovechar el estímulo de la incipiente recuperación norteamericana. Si se yerra, nos cambiarán el grado de inversión y se arrancará una nueva etapa agitación social.

El Presupuesto de Egresos tiene tal importancia porque en él inciden la dramática caída de la economía en 2009 y la nueva correlación de fuerzas en el Congreso, mientras que su desenlace afectará las expectativas de recuperación de la economía y repercutirá en el ya de por sí complejo año de 2010, marcado por los bicentenarios y la acumulación de tensiones sociales vinculadas al desempleo, la sequía y la peor recesión de los últimos 70 años.

Si se reconoce su función articuladora, así como sus efectos catalíticos, se cobrará conciencia de la necesidad de construir un acuerdo amplio. Si no, veremos más de lo mismo, sólo que en condiciones más adversas.

Una negociación exitosa requiere de visión y eficacia operativa. Visión para imaginar las consecuencias e introducir nuevas cartas en la negociación que permitan superar el juego de suma cero. Eficacia para sentar a todos los que pueden hacer la diferencia, evitar polarizaciones que paralicen o rompan y sostener lo que se acuerda.

Para la negociación del presupuesto hay muchas fragilidades. Ni las cabezas del gabinete económico tienen el debido respaldo, ni todavía se aprecia que el problema va más allá de la necesidad de llenar un agujero fiscal.

La tecnocracia y algunos dirigentes empresariales han puesto su agenda de reformas estructurales sobre la mesa. Los gobernadores tienen la urgencia de contar con recursos adicionales para sus estados. Las luces amarillas de la inconformidad social empiezan a centellar en las universidades, el campo y con la movilización opositora anunciada. Las calificadoras están a la expectativa para decidir si cambian el grado de inversión.

Mientras tanto, el gobierno sigue distraído en ejercicios (fallidos) de política mediática y de contabilidad que permitan presentar una mezcla razonable de recortes, precios, crédito e impuestos.

Se está yendo la oportunidad de declarar la crisis económica, ajustar el equipo y convocar a la sociedad. De preparar una negociación amplia que tenga viabilidad política y que sea aceptable para los analistas financieros.

Hace un año el gobierno quiso negar la crisis. No haberla medido —como sí lo hicieron otros jefes de Estado— contribuyó a acentuar sus efectos adversos. Hoy ya no estamos hablando de efectos a futuro, sino de la urgencia de conducir el proceso para evitar la incertidumbre económica y el comienzo de una mayor polarización social.

El tiempo corre con velocidad. Viviremos ochos semanas decisivas para convenir la naturaleza de la enfermedad y empezar a aplicar el remedio. El presupuesto es hoy el gozne que podrá amarrar la estabilidad; o que, de no encontrar un equilibrio económico y social, profundizará la recesión y aumentará la incertidumbre.

Miembro de la Dirección Política del Frente Amplio Progresista

 

El Lic. Andrés Manuel López Obrador Presidente Legítimo de México ahora está de gira por 400 Municipios de Oaxaca

El Lic. Andrés Manuel López Obrador Presidente Legítimo de México ahora está de gira por 400 Municipios de Oaxaca


Legisladores del FAP presentarán una propuesta para acabar con el monopolio televisivo, informa López Obrador

San Agustín Loxicha, Oaxaca
Domingo 30 de agosto de 2009



* Ya es tiempo de que se democraticen los medios de comunicación: La radio, la televisión y la prensa escrita, precisa

* A través de los medios, los potentados deciden qué informar a la opinión pública, argumenta

* A partir de mañana y durante 15 días realiza un recorrido por las 32 capitales de México

* Comunica que en fecha próxima ratificará la denuncia en contra de Salinas, Fox y Calderón


Desde el sur del estado, Andrés Manuel López Obrador exigió que “se democraticen los medios de comunicación, principalmente la televisión”, para que ya no sean un instrumento de control de la mafia de la política, del poder y del dinero, y anunció que legisladores del Frente Amplio Progresista presentarán una iniciativa de reforma para acabar de una vez por todas con el monopolio televisivo en México.

Explicó que actualmente 30 potentados ostentan el control, son propietarios o accionistas de la mayoría de los medios de comunicación y, a través de ellos, deciden sobre que temas informan al pueblo de México.

El presidente legítimo de México dio a conocer que legisladores del Frente Amplio Progresista presentarán un proyecto de ley en la Cámara de Diputados “para que se acaben los monopolios en el país”, especialmente en los periódicos, la televisión y la radio, y para que haya una real competencia.

Puntualizó que el diputado Porfirio Muñoz Ledo elaborará el proyecto y lo presentará a consideración de los legisladores del PRD, PT y Convergencia.

Después de recorrer 161 municipios durante cinco semanas, el presidente legítimo de México manifestó que el país ya es de un solo hombre: Carlos Salinas, como sucedió en la época de Antonio de Santa Anna y Porfirio Díaz.

Ahora, subrayó, Salinas es el que representa a la mafia de la política y del poder, porque ya los potentados hicieron a un lado a Felipe Calderón.

“Nada más que no vamos a rendir ante la mafia del poder y no aceptamos que el país sea de un solo hombre”, advirtió al indicar que “lo que queremos es que la patria sea de los mexicanos, del humilde y del pobre”.

Informó que a partir de mañana lunes realizará un recorrido de 15 días por las capitales del país para sostener reuniones con los integrantes de los comités municipales del Gobierno Legítimo de México en los 31 estados y el Distrito Federal.

Sostuvo que en los próximos días ratificará la denuncia penal que se interpuso ante la Procuraduría General de la República en contra de un grupo de potentados, encabezados por Salinas, Fox, Calderón y Claudio X González, que en conjunto son los responsables de la debacle nacional.

En el último día de la quinta semana de recorrido por los 418 municipios de usos y costumbres de Oaxaca, Andrés Manuel López Obrador advirtió que el pueblo de México no tendrá esperanza, mientras sigan mandando gobiernos corruptos y opresores en el país.

Sostuvo que los potentados, la mafia de la política y del poder desde hace más de 26 años tienen acaparados el poder político y las riquezas que en esencia pertenecen al pueblo de México.

Comentó que por su afán de poder, la oligarquía sólo ha provocado que el país padezca una de las peores crisis económicas de la historia reciente. Actualmente hay desempleo, carestía de la vida, pobreza, violencia y delincuencia, subrayó a manera de balance.

Explicó que la ruina de la nación se debe a que “los grandes caciques se han quedado con el oro, la plata, los recursos naturales y mantienen en el abandono a millones de familias mexicanas”.

Si el presupuesto nacional --que es de 3 billones de pesos anuales— se repartiera con justicia habría bienestar social para todos los mexicanos, como sucede en la Ciudad de México en donde se otorgan becas para madres solteras, adultos mayores y estudiantes de preparatoria.

Después de visitar municipios de usos y costumbres de la sierra sur de Oaxaca, el presidente legítimo de México llamó a los ciudadanos a votar el próximo 4 de julio por un gobernador comprometido con las mejores causas de los oaxaqueños.

“Ya es tiempo que haya un cambio, el pueblo de Oaxaca merece un mejor destino, ya que Ulises Ruiz es un gobernador ladrón, que desprecia a la gente”, continuó.

Convocó a los oaxaqueños a no votar por el PRI, porque los candidatos de ese partido sólo engañan a la gente y entregan en vísperas de elecciones láminas de zinc, despensas y dinero en efectivo y cuando ganan se olvidan del pueblo.

Tanto en San Bartolomé Loxicha, San Agustín Loxicha y San Pedro El Alto, informó que desde enero de 2007 inició una gira de trabajo por los 2 mil 500 municipios del territorio nacional para informar a la gente que está vigente y vivo el movimiento para transformar al país.

Explicó que este año se dedicará a defender la economía popular, porque el gobierno usurpador quiere aplicar el Impuesto al Valor Agregado a alimentos y medicamentos con el pretexto de que se necesita recaudar dinero, porque hay un boquete en las finanzas públicas y un decrecimiento en la economía nacional.

Para evitar que se le dañe más al pueblo de México, informó que el próximo 21 de septiembre habrá una concentración nacional afuera de la sede de la Cámara de Diputados para dar a conocer una propuesta alterna de presupuesto y que habrá un pronunciamiento en contra de un aumento a las tarifas de la gasolina, gas y luz, así como recortes al gasto social a los rubros educativo, salud, campo y pueblos indígenas.

3 Opiniones de Don José de Saramago

3 Opiniones de Don José de Saramago

 

Contra la tolerancia

Publicado en Colegaweb

Observados los comportamientos y las situaciones, ¿qué es entonces la tolerancia sino una intolerancia todavía capaz de vigilarse a sí misma, temerosa de verse denunciada ante sus propios ojos, siempre bajo la amenaza de un momento en que las circunstancias la obliguen a quitarse una máscara de las buenas intenciones que otras circunstancias le pegaron a la piel como si aparentemente fuera la propia? ¿Cuántas personas hoy intolerantes eran tolerantes todavía ayer?
Tolerar (lo enseña el infalible diccionario de Morais) es soportar con indulgencia; soportar. Permitir tácitamente (lo que es censurable, peligroso, merecedor de castigo, etcétera). Permitir por ley (cultos diferentes de los de la religión considerada como del Estado). Admitir. Soportar, asimilar, digerir.
Buena prueba de la última acepción sería, por ejemplo, la frase: Mi estómago no tolera la leche, lo que extrapolando, significa que el tolerante podría alegar que su estómago, en realidad, no soporta a negros ni a judíos, ni a nadie de esa raza universal que llamamos emigrantes, pero que, teniendo en cuenta ciertos deberes, ciertas reglas, y a veces ciertas necesidades materiales y prácticas, están dispuestos a permitirlos, a soportarlos con indulgencia, provisionalmente, hasta el día en que la paciencia se agote o las ventajas proporcionadas por la emigración sufran una disminución sensible.
La tolerancia y la intolerancia son dos grados de una escala que no tiene otros. Desde el primer grado que es el suyo, la tolerancia lanza, a la planicie donde se encuentra la multitud de tolerados de todas las especies, una mirada que desearía que fuera comprensiva, pero que, muchas veces,busca en equívocas formas de compasión y de remordimiento su débil razón de ser.
Desde lo alto del segundo grado, la intolerancia mira con odio la confusión de los extranjeros de raza o de nación que la rodean, y con irónico desprecio a la tolerancia, pues claramente ve que es frágil, asustadiza, indecisa, tan sujeta a la tentación de subir al segundo y fatal grado como incapaz de llevar hasta sus últimas consecuencias su perpleja ansia de justicia, que sería renunciar a lo que ha sido -simple permisión, aparente benevolencia- para convertirse en identificación e igualdad, es decir en respeto. O igualancia, la palabra nueva que falta aunque tenga tan bárbaro sonido...
Tolerantes somos, tolerantes seguiremos siendo. Pero sólo hasta el día en que haberlo sido nos parezca tan contrario a la humanidad como hoy nos parece la intolerancia. Cuando llegue ese día, si llega alguna vez, comenzaremos a ser, por fin, humanos entre humanos.

Hace falta una revolución ética

Publicado por Daniel Molini Dezotti

¿Cómo es posible que un niño bueno se convierta en un hombre malo? Alejandro Dumas se preguntaba por qué los niños son tan inteligentes y los adultos tan estúpidos. No se comprende cómo un niño bueno pueda transformarse en un adulto malo. No cabe duda que el medio y la educación tienen influencia, pero seguramente hay muchas cosas más, algunas que se ven y otras que no. Pero la verdad es que en un mundo como éste, donde lo que cuenta es el triunfo personal, algo que se convirtió en valor, no se puede esperar otra cosa. El triunfo personal es lo que cuenta, valga lo que valga, ocurra lo que ocurra. En la cabeza de la gente se está poniendo —sobre todo en los niños— que tienen que ser los mejores, los más fuertes físicamente, los más fuertes materialmente, tienen que ganar, ser triunfadores. Con una mentalidad como esta, que es dominante hoy, ¿qué es lo que queremos? Sinceramente creo que está haciendo falta una revolución, ¡una revolución ética!. Los medios de comunicación, empezando por la televisión y terminando por la radio transmiten el valor dominante. ¿A quién pertenecen los medios? No a mí, seguramente no a usted, pero lo peor de todo no es que esto exista, porque ha existido siempre. Lo peor de todo es la apatía e indiferencia, que de una forma absolutamente "genial" el poder, en sus distintas manifestaciones y expresiones, ha conseguido llevar a la humanidad. O quizás no a toda la humanidad sino a una parte de la misma, agobiada por la idea de tener que triunfar, de poseer dos o tres coches... y los demás que se fastidien.

Este mundo de la injusticia globalizada

Texto leído en la clausura del Foro Mundial Social reunido en Porto Alegre (Brasil), 5 de febrero de 2002

Comenzaré por contar en brevísimas palabras un hecho notable de la vida rural ocurrido en una aldea de los alrededores de Florencia hace más de cuatrocientos años. Me permito solicitar toda su atención para este importante acontecimiento histórico porque, al contrario de lo habitual, la moraleja que se puede extraer del episodio no tendrá que esperar al final del relato; no tardará nada en saltar a la vista.
Estaban los habitantes en sus casas o trabajando los cultivos, entregado cada uno a sus quehaceres y cuidados, cuando de súbito se oyó sonar la campana de la iglesia. En aquellos píos tiempos (hablamos de algo sucedido en el siglo XVI), las campanas tocaban varias veces a lo largo del día, y por ese lado no debería haber motivo de extrañeza, pero aquella campana tocaba melancólicamente a muerto, y eso sí era sorprendente, puesto que no constaba que alguien de la aldea se encontrase a punto de fenecer. Salieron por lo tanto las mujeres a la calle, se juntaron los niños, dejaron los hombres sus trabajos y menesteres, y en poco tiempo estaban todos congregados en el atrio de la iglesia, a la espera de que les dijesen por quién deberían llorar. La campana siguió sonando unos minutos más, y finalmente calló. Instantes después se abría la puerta y un campesino aparecía en el umbral. Pero, no siendo éste el hombre encargado de tocar habitualmente la campana, se comprende que los vecinos le preguntasen dónde se encontraba el campanero y quién era el muerto. 'El campanero no está aquí, soy yo quien ha hecho sonar la campana', fue la respuesta del campesino. 'Pero, entonces, ¿no ha muerto nadie?', replicaron los vecinos, y el campesino respondió: 'Nadie que tuviese nombre y figura de persona; he tocado a muerto por la Justicia, porque la Justicia está muerta'.
¿Qué había sucedido? Sucedió que el rico señor del lugar (algún conde o marqués sin escrúpulos) andaba desde hacía tiempo cambiando de sitio los mojones de las lindes de sus tierras, metiéndolos en la pequeña parcela del campesino, que con cada avance se reducía más. El perjudicado empezó por protestar y reclamar, después imploró compasión, y finalmente resolvió quejarse a las autoridades y acogerse a la protección de la justicia. Todo sin resultado; la expoliación continuó. Entonces, desesperado, decidió anunciar urbi et orbi (una aldea tiene el tamaño exacto del mundo para quien siempre ha vivido en ella) la muerte de la Justicia. Tal vez pensase que su gesto de exaltada indignación lograría conmover y hacer sonar todas las campanas del universo, sin diferencia de razas, credos y costumbres, que todas ellas, sin excepción, lo acompañarían en el toque a difuntos por la muerte de la Justicia, y no callarían hasta que fuese resucitada. Un clamor tal que volara de casa en casa, de ciudad en ciudad, saltando por encima de las fronteras, lanzando puentes sonoros sobre ríos y mares, por fuerza tendría que despertar al mundo adormecido... No sé lo que sucedió después, no sé si el brazo popular acudió a ayudar al campesino a volver a poner los lindes en su sitio, o si los vecinos, una vez declarada difunta la Justicia, volvieron resignados, cabizbajos y con el alma rendida, a la triste vida de todos los días. Es bien cierto que la Historia nunca nos lo cuenta todo...
Supongo que ésta ha sido la única vez, en cualquier parte del mundo, en que una campana, una inerte campana de bronce, después de tanto tocar por la muerte de seres humanos, lloró la muerte de la Justicia. Nunca más ha vuelto a oírse aquel fúnebre sonido de la aldea de Florencia, mas la Justicia siguió y sigue muriendo todos los días. Ahora mismo, en este instante en que les hablo, lejos o aquí al lado, a la puerta de nuestra casa, alguien la está matando. Cada vez que muere, es como si al final nunca hubiese existido para aquellos que habían confiado en ella, para aquellos que esperaban de ella lo que todos tenemos derecho a esperar de la Justicia: justicia, simplemente justicia. No la que se envuelve en túnicas de teatro y nos confunde con flores de vana retórica judicial, no la que permitió que le vendasen los ojos y maleasen las pesas de la balanza, no la de la espada que siempre corta más hacia un lado que hacia otro, sino una justicia pedestre, una justicia compañera cotidiana de los hombres, una justicia para la cual lo justo sería el sinónimo más exacto y riguroso de lo ético, una justicia que llegase a ser tan indispensable para la felicidad del espíritu como indispensable para la vida es el alimento del cuerpo. Una justicia ejercida por los tribunales, sin duda, siempre que a ellos los determinase la ley, mas también, y sobre todo, una justicia que fuese emanación espontánea de la propia sociedad en acción, una justicia en la que se manifestase, como ineludible imperativo moral, el respeto por el derecho a ser que asiste a cada ser humano.
Pero las campanas, felizmente, no doblaban sólo para llorar a los que morían. Doblaban también para señalar las horas del día y de la noche, para llamar a la fiesta o a la devoción a los creyentes, y hubo un tiempo, en este caso no tan distante, en el que su toque a rebato era el que convocaba al pueblo para acudir a las catástrofes, a las inundaciones y a los incendios, a los desastres, a cualquier peligro que amenazase a la comunidad. Hoy, el papel social de las campanas se ve limitado al cumplimiento de las obligaciones rituales y el gesto iluminado del campesino de Florencia se vería como la obra desatinada de un loco o, peor aún, como simple caso policial. Otras y distintas son las campanas que hoy defienden y afirman, por fin, la posibilidad de implantar en el mundo aquella justicia compañera de los hombres, aquella justicia que es condición para la felicidad del espíritu y hasta, por sorprendente que pueda parecernos, condición para el propio alimento del cuerpo. Si hubiese esa justicia, ni un solo ser humano más moriría de hambre o de tantas dolencias incurables para unos y no para otros. Si hubiese esa justicia, la existencia no sería, para más de la mitad de la humanidad, la condenación terrible que objetivamente ha sido. Esas campanas nuevas cuya voz se extiende, cada vez más fuerte, por todo el mundo, son los múltiples movimientos de resistencia y acción social que pugnan por el establecimiento de una nueva justicia distributiva y conmutativa que todos los seres humanos puedan llegar a reconocer como intrínsecamente suya; una justicia protegida por la libertad y el derecho, no por ninguna de sus negaciones. He dicho que para esa justicia disponemos ya de un código de aplicación práctica al alcance de cualquier comprensión, y que ese código se encuentra consignado desde hace cincuenta años en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aquellos treinta derechos básicos y esenciales de los que hoy sólo se habla vagamente, cuando no se silencian sistemáticamente, más desprestigiados y mancillados hoy en día de lo que estuvieran, hace cuatrocientos años, la propiedad y la libertad del campesino de Florencia. Y también he dicho que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, tal y como está redactada, y sin necesidad de alterar siquiera una coma, podría sustituir con creces, en lo que respecta a la rectitud de principios y a la claridad de objetivos, a los programas de todos los partidos políticos del mundo, expresamente a los de la denominada izquierda, anquilosados en fórmulas caducas, ajenos o impotentes para plantar cara a la brutal realidad del mundo actual, que cierran los ojos a las ya evidentes y temibles amenazas que el futuro prepara contra aquella dignidad racional y sensible que imaginábamos que era la aspiración suprema de los seres humanos. Añadiré que las mismas razones que me llevan a referirme en estos términos a los partidos políticos en general, las aplico igualmente a los sindicatos locales y, en consecuencia, al movimiento sindical internacional en su conjunto. De un modo consciente o inconsciente, el dócil y burocratizado sindicalismo que hoy nos queda es, en gran parte, responsable del adormecimiento social resultante del proceso de globalización económica en marcha. No me alegra decirlo, mas no podría callarlo. Y, también, si me autorizan a añadir algo de mi cosecha particular a las fábulas de La Fontaine, diré entonces que, si no intervenimos a tiempo -es decir, ya- el ratón de los derechos humanos acabará por ser devorado implacablemente por el gato de la globalización económica.
¿Y la democracia, ese milenario invento de unos atenienses ingenuos para quienes significaba, en las circunstancias sociales y políticas concretas del momento, y según la expresión consagrada, un Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo? Oigo muchas veces razonar a personas sinceras, y de buena fe comprobada, y a otras que tienen interés por simular esa apariencia de bondad, que, a pesar de ser una evidencia irrefutable la situación de catástrofe en que se encuentra la mayor parte del planeta, será precisamente en el marco de un sistema democrático general como más probabilidades tendremos de llegar a la consecución plena o al menos satisfactoria de los derechos humanos. Nada más cierto, con la condición de que el sistema de gobierno y de gestión de la sociedad al que actualmente llamamos democracia fuese efectivamente democrático. Y no lo es. Es verdad que podemos votar, es verdad que podemos, por delegación de la partícula de soberanía que se nos reconoce como ciudadanos con voto y normalmente a través de un partido, escoger nuestros representantes en el Parlamento; es cierto, en fin, que de la relevancia numérica de tales representaciones y de las combinaciones políticas que la necesidad de una mayoría impone, siempre resultará un Gobierno.
Todo esto es cierto, pero es igualmente cierto que la posibilidad de acción democrática comienza y acaba ahí. El elector podrá quitar del poder a un Gobierno que no le agrade y poner otro en su lugar, pero su voto no ha tenido, no tiene y nunca tendrá un efecto visible sobre la única fuerza real que gobierna el mundo, y por lo tanto su país y su persona: me refiero, obviamente, al poder económico, en particular a la parte del mismo, siempre en aumento, regida por las empresas multinacionales de acuerdo con estrategias de dominio que nada tienen que ver con aquel bien común al que, por definición, aspira la democracia. Todos sabemos que así y todo, por una especie de automatismo verbal y mental que no nos deja ver la cruda desnudez de los hechos, seguimos hablando de la democracia como si se tratase de algo vivo y actuante, cuando de ella nos queda poco más que un conjunto de formas ritualizadas, los inocuos pasos y los gestos de una especie de misa laica. Y no nos percatamos, como si para eso no bastase con tener ojos, de que nuestros Gobiernos, esos que para bien o para mal elegimos y de los que somos, por lo tanto, los primeros responsables, se van convirtiendo cada vez más en meros comisarios políticos del poder económico, con la misión objetiva de producir las leyes que convengan a ese poder, para después, envueltas en los dulces de la pertinente publicidad oficial y particular, introducirlas en el mercado social sin suscitar demasiadas protestas, salvo las de ciertas conocidas minorías eternamente descontentas...
¿Qué hacer? De la literatura a la ecología, de la guerra de las galaxias al efecto invernadero, del tratamiento de los residuos a las congestiones de tráfico, todo se discute en este mundo nuestro. Pero el sistema democrático, como si de un dato definitivamente adquirido se tratase, intocable por naturaleza hasta la consumación de los siglos, ése no se discute. Mas si no estoy equivocado, si no soy incapaz de sumar dos y dos, entonces, entre tantas otras discusiones necesarias o indispensables, urge, antes de que se nos haga demasiado tarde, promover un debate mundial sobre la democracia y las causas de su decadencia, sobre la intervención de los ciudadanos en la vida política y social, sobre las relaciones entre los Estados y el poder económico y financiero mundial, sobre aquello que afirma y aquello que niega la democracia, sobre el derecho a la felicidad y a una existencia digna, sobre las miserias y esperanzas de la humanidad o, hablando con menos retórica, de los simples seres humanos que la componen, uno a uno y todos juntos. No hay peor engaño que el de quien se engaña a sí mismo. Y así estamos viviendo.
No tengo más que decir. O sí, apenas una palabra para pedir un instante de silencio. El campesino de Florencia acaba de subir una vez más a la torre de la iglesia, la campana va a sonar. Oigámosla, por favor.

 

Artículo de Edgar González Ruíz

Artículo de Edgar González Ruíz

El poder de Onésimo

Edgar González Ruiz

 

30 Agosto 2009

El obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda Silva, es conocido por su desmedido y descarado afán de lucro y de poder.

Se le acusa de estar involucrado en turbios negocios millonarios y no desdeña los recursos que le brindan sus relaciones con empresarios y políticos, que usa directamente para su propio provecho.

Con la cara jubilosa, rodeado de botellas y amigos, luce en retratos colgados en las paredes de algunos restaurantes de ambiente campirano.

Nombrado en 1995 primer obispo de la Diócesis de Ecatepec, Onésimo gusta de celebrar su cumpleaños con una gran fiesta, acompañado de sus amigos políticos y empresarios.

Cumpleaños y amigos

Empero, su fecha de nacimiento, como muchos otros aspectos en la vida de Onésimo, no es clara. Según datos de la Conferencia del Episcopado Mexicano, nació el 21 de marzo de 1937 en la ciudad de México (www.cem.org.mx/episcopado/obispos/…/339.html).

Pero ésa no es la fecha que celebra Onésimo, quien suele identificarse con un acta de nacimiento a nombre de José Onésimo Daniel Cepeda Silva, nacido el día 25 de marzo de 1936, “siendo hijo legítimo del señor José Onésimo Francisco Cepeda Villareal, originario de la ciudad de Monterrey, y de la señora Amelia Silva Lopezhermosa, originaria de esta ciudad capital”.

Antes de convertirse en sacerdote, a los 33 años, fue banquero y corredor de bolsa; en 1964 conoció a Carlos Slim, con quien fundó la Casa de Bolsa Inversora Bursátil, o Grupo Inbursa. También colaboró con Roberto Hernández, miembro de los consejos de administración de Banamex-Citigroup, ICA y Televisa, entre otros.

En su cumpleaños de 2004, Onésimo departió con el entonces gobernador del Estado de México, Arturo Montiel, y con el empresario Alfredo Harp Helú, quien, al igual que Norberto Rivera, suele ir a la celebración.

En 2007, Onésimo estuvo acompañado por el entonces titular de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, quien llegó a la fiesta en helicóptero, por Juan Camilo Mouriño, que era jefe de la oficina de la Presidencia, y por varios gobernadores priistas, además de Fernández de Cevallos y el político mexiquense Eruviel Ávila.

En 2008, Onésimo aparecería consolando a la viuda de Mouriño (“Hasta su lugar llega a consolarla con un abrazo el Obispo Onésimo Cepeda, amigo que fue de Juan Camilo”: El Universal On Line, 1 de diciembre de 2008), durante la celebración, en Palacio Nacional, de los dos primeros años del gobierno de Calderón, junto con Germán Martínez, el empresario Lorenzo Servitje, Elba Esther Gordillo, y muchos otros.

Onésimo y Ahumada

Onésimo se relacionó con el empresario Carlos Ahumada, como este último relata en su libro Derecho de réplica (Grijalbo, 2009), donde afirma: “Le entregué 1 millón de pesos en efectivo, que me había pedido argumentando que le quería comprar un coche del año a su madre y que el resto serviría como aportación a sus obras piadosas… (p. 268)

“(…) Ofició la misa donde mis hijos, Carlos Emiliano y Ana Lucía, recibieron la primera comunión el 11 de octubre de 2003. La misa fue celebrada en nuestro domicilio particular en San Ángel, en la ciudad de México. Onésimo pidió para brindar, como era su costumbre, una botella de Petrus” (vino que llega a costar más de 3 mil dólares).

“Compartimos asimismo varias tardes taurinas en Acapulco, que se prolongaban, muchas de ellas, en cenas bohemias y hasta en amaneceres en ese bello puerto. Él insistía en que quería hacer negocios conmigo y a través de él apoyé al candidato del PRI en Ecatepec, Eruviel Ávila…”

“Eso también sucedió con el presidente municipal de Tlalnepantla, Ulises Ramírez. Sin embargo, no realicé ningún tipo de contrato o negocio con ellos… Sobra decir que Onésimo me aclaraba previamente que de obtener alguna obra, tendría que caerme con el diezmo correspondiente”.

El testimonio de Ahumada avala las palabras que Norberto Rivera dijo en una ocasión: “…no bastan relaciones para conseguir dinero, se necesita mucho más, y gracias a Dios eso se lo ha concedido a don Onésimo”.

Entre juzgados y guaruras

A fines del año pasado, Onésimo desdeñó con las coloquiales palabras “me la persignan”, una denuncia penal en su contra por un presunto fraude, al haber simulado un préstamo de 130 millones de dólares para apoderarse de una veintena de cuadros de pintores afamados, entre ellos un Tamayo, un Modigliani, un Rivera, un Orozco, un Clausell y un Picasso.

Ciertamente, Onésimo puede sentirse seguro bajo un gobierno confesional, como el que encabeza Calderón, y donde la influencia de la jerarquía se deja sentir en los diferentes niveles de la gestión pública.

Así, en 2008 un juez le dio la razón a Onésimo en una demanda que entabló contra el perredista Leonel Cota Montaño, por haberse atrevido a criticar al prelado, quien exigía una indemnización de 750 millones de pesos, de los cuales, al obispo que obviamente no simpatiza con el voto de pobreza, sólo le concedieron 100 mil pesos, aunque en una segunda instancia, el 21 de agosto de 2008, se absolvió a Cota Montaño de esa penalidad, por lo que el ambicioso prelado consideraba como un “daño moral” contra él.

El conflicto se originó en las campañas electorales de 2006, cuando Onésimo estuvo criticando a López Obrador, por lo que Cota Montaño lo tachó de “reaccionario” y “mercader de la religión y la política”; el Partido de la Revolución Democrática denunció al obispo por su injerencia en política, y éste presentó una demanda civil por las críticas que le hizo Cota.

Finalmente, las autoridades federales apoyaron la injerencia política del clero, mientras algunos jueces procuraban castigar a quien se había atrevido a cuestionarla.

La madrugada del 10 de abril de 2009, en un episodio clásico de las guerras entre narcos, fue acribillado un exguardaespaldas de Onésimo. Debido al trágico suceso, se dio a conocer que el prelado tenía a su disposición guardaespaldas con armas, mismas que generalmente sirven para matar, a pesar de que la jerarquía católica pretende ser “defensora de la vida”.

Cabe preguntarse qué uso ha hecho y está haciendo el prelado de los policías a su servicio. Qué tareas les ha encomendado y en qué asuntos personales los ha utilizado. Es también pertinente saber por qué en un Estado que se supone que es laico, como México, los prelados católicos tienen a su servicio personal armado, pagado con dinero del erario.

*Maestro en filosofía con especialidad en estudios acerca de la derecha política en México