Blogia

pueblapeje

Artículo de Carmen Aristegui

Artículo de Carmen Aristegui

domingo 2 de agosto de 2009

CARMEN ARISTEGUI ESCRIBE:

Reforma, 31 de julio de 2009
COLAPSO

El impacto que se anticipaba para nuestro país de la crisis mundial está ya registrado en los informes que se han dado a conocer en los últimos días. La dimensión y profundidad del daño es tal que se requiere de medidas y respuestas de auténtica emergencia. El desplome de la actividad económica ha llegado a cifras y niveles que no se veían desde hace 70 años y los efectos sociales son ya inconmensurables.

Son urgentes medidas de contención social y apuntalamiento para los más desprotegidos, especialmente para los jóvenes, so riesgo de desbordamientos, mayores índices de criminalidad y descontento social generalizado. No hay tiempo que esperar. El sentido de urgencia debe estar presente entre todos los órdenes y órganos de gobierno, los sectores productivos y las múltiples organizaciones que existen en nuestro país. La pasividad y la inacción, en un contexto como éste, son inadmisibles.

Sin retórica, el país está obligado a alinear esfuerzos para contener, a ver de qué manera, los devastadores efectos que una crisis de esta magnitud ha traído y seguirá trayendo para la población cada vez más vulnerable. Una reforma fiscal más equitativa, que amplíe la base tributaria y que atempere la brutal concentración de los ingresos; revisión inmediata de la eficacia y alcance de los programas sociales y, por supuesto, una reorientación urgente en el ámbito presupuestal. El ejercicio del dinero público debe ser sometido a una evaluación inmediata y extraordinaria, y revisarse, sin tardanza, las prioridades en el gasto público nacional. No son tolerables ni subejercicios ni despilfarros. Y mucho menos ocurrencias.

Decidir, como lo anunció Calderón esta semana, un gasto millonario para producir cédulas de identidad biométrica en medio de esta crisis es peor que un chiste cruel. Es obvio que las prioridades están en otro lado. Pobres, desempleados, jóvenes y mujeres son las franjas de población más afectadas que deben recibir, sin dilación, apoyos y opciones reales con medidas inmediatas, concretas y certeras.

En juego van muchos asuntos, empezando por una estabilidad social amenazada. El Banco de México ha anunciado que la economía caerá hasta 7.5 por ciento en 2009. Tres puntos más de lo que la banca central había considerado apenas hace tres meses. Se ha reconocido que en la primera parte del año la caída ha llegado al 11 por ciento. Los ingresos fiscales registran sus peores marcas con una recaudación, que de por sí ya era infame. Tocado fondo o no, la debacle es inocultable. En materia de empleo, considerando sólo el sector formal de la economía -que no necesariamente es el dominante-, la pérdida será de por lo menos 735 mil plazas sólo en 2009.
Las remesas se han contraído severamente. En seis meses los envíos familiares se redujeron en casi 12 por ciento, afectando el ingreso de divisas y a millones de personas que viven de éstas. La caída en los ingresos petroleros alcanza casi el 60 por ciento. El crudo mexicano ronda ahora los 60 dólares. Los recortes no se han hecho esperar y en dos tandas han rebasado ya los 80 mil millones de pesos. Oficinas públicas en lugares del país han cerrado puertas y parado actividades. Los municipios se declaran en bancarrota y muestran descarnados su dependencia del erario federal. Los niveles de pobreza y de pobreza extrema que todo esto traerá serán medidos en los próximos años y nos dirán, con cifras, lo que desde hoy ya conocemos: la pauperización de los depauperados. INEGI y Coneval acaban de reseñar los dos primeros años de este gobierno en la materia. La conclusión básica indica que en México, hoy, los pobres son más pobres y la población más desigual. Cuando vuelva a medirse el fenómeno de la pobreza en la siguiente encuesta bianual, ya asentados los impactos de lo que ahora está en curso, se constatará, amargamente, que los avances o logros que se hubieran obtenido, por lo menos en la última década, con programas sociales, políticas públicas y transferencia de recursos públicos para paliar miseria y marginalidad, se habrán evaporado merced a la devastadora crisis. El eje principal, ineludible, de un nuevo modelo económico deberá enfrentar realidades como ésta.

Artículo de Marcos Chávez M. aparecido en la revista Fortuna

Artículo de Marcos Chávez M. aparecido en la revista Fortuna

La miseria del sistema

Autor: Marcos Chávez
 
 
    
2 Agosto 2009

Todas las muertes son odiosas a los infelices mortales, pero ninguna es tan mísera como morir de hambre y cumplir de esta suerte el propio destino

Homero, La odisea


La Encuesta nacional de ingresos y gastos de los hogares de 2008 reafirma que la alternancia en el gobierno entre la derecha neoliberal priista y la ultra neoliberal foxista-calderonista sólo tuvo por objeto asegurar la continuidad de la revolución de los conservadores contra los pobres iniciada por Miguel de la Madrid. Que los trogloditas clericales azules sólo fueron los herederos de la peste neoliberal que, generosamente, ensancha cada vez más el número de náufragos y reduce el de los opulentos navegantes. De ese México donde la concentración de la riqueza en menos del 10 por ciento de las familias tiene como condición que otro 70 por ciento sobreviva en la miseria y la pobreza. Del modelo neoliberal socialmente excluyente y políticamente despótico que los priistas se preparan a retomar en 2012, con la bendición del bloque de poder, los reyes oligárquicos, la burguesía y los fachos pequeños burgueses y de la iglesia católica, toda vez que los panistas dejaron de ser sus fámulos confiables.

Los panistas se volvieron desechables. No porque Felipe Calderón haya traicionado a los grupos dominantes que lo encumbraron como lo hizo Manuel Zelaya, quien llegó al gobierno de la mano de la derecha bananera y, al final, mostró una mayor sensibilidad ante las necesidades del empobrecido pueblo hondureño y terminó aliándose al enemigo progresista latinoamericano, por lo que tuvieron que derrocarlo con el golpe de Estado, como la primera señal del nuevo ciclo de regímenes autoritarios que se atisba en el horizonte regional, patrocinado por Estados Unidos, que de esa manera, quiere poner un dique a los movimientos populares que buscan un cambio anticapitalista y recuperar el terreno perdido en sus antiguas colonias.

En ese sentido, el bananero Calderón, como Fox, es fiel a las elites que lo encumbraron. La encuesta citada lo respalda. Ha hecho lo necesario para mantener inalterada la inequidad del ingreso, la brutal concentración del ingreso, una de las peores del continente y uno de los fundamentos de la acumulación capitalista neoliberal. Con el estrepitoso derrumbe del modelo iniciado en 2008 prefirió que su mandato quedara sepultado entre los escombros, antes que conmoverse ante la tragedia de las mayorías, agobiadas por el desempleo, la pérdida del poder de compra de los salarios reales o la cuerda que los usureros de la banca aprietan impíamente sobre el cuello de los deudores. No se dejó seducir por los cantos de las sirenas keynesianas que pedían arrojara al basurero de la historia el catecismo monetarista y desempolvara el salvavidas anticíclico, promotor de la demanda, el empleo, los salarios y el gasto público. Al contrario, recortó los apoyos a los pobres y compensó las pérdidas o la reducción de las ganancias de la oligarquía. En la histórica lucha de clases por la distribución del ingreso nacional, agravada en épocas de crisis, cuando se destruye la riqueza y se reduce el excedente económico, Calderón no ha desertado de su puesto. Por ello, el 20 por ciento de las familias ubicadas en la cúspide social había mantenido su participación en el ingreso en 2006 y 2008, a costa de la pérdida del 80 por ciento restante, sobre todo del 20 por ciento hundido en las catacumbas de la pirámide, los pobres entre los pobres y los miserables.

Más aún, hizo suyas otras banderas del proyecto de nación de la derecha y sus fachos, que braman por el establecimiento del “orden” y la “seguridad” con la mano dura y la pena de muerte, al sacar a los militares a las calles para enfrentar a aquellos a los que el sistema no les ofrece nada, los excluye, los arroja a la delincuencia como única forma de supervivencia. En lugar de ofrecerles una mejor expectativa de vida, con empleos estables y dignos, mejores salarios y beneficios sociales, les brindan las opciones de la pasiva miseria, la inanición voluntaria, la cárcel, una dosis de plomo, la muerte. El oprobioso encarcelamiento de Jacinta, indígena otomí, simboliza la vileza del sistema en contra de 80 millones de mexicanos. También encabeza la profundización del desmantelamiento de las conquistas sociales, incluyendo entre ellas el derecho legítimo de la mujer para abortar, como exigen los jerarcas católicos, protectores de pederastas, pontificadores de golpistas, espléndida y anticonstitucionalmente lubricados con el presupuesto por los panistas. Todo con el apoyo de los priistas-beltronistas-paredistas y sus caciques, los mercaderes de los verdes y de la Gordillo, y perredistas chuchitas que como Jesús Ortega, se postraron ante los príncipes de la iglesia católica –su respaldo su campaña a favor de la muerte de las mujeres que abortan– y las elites.

El problema de Calderón es que se volvió socialmente impresentable. Los panistas quisieron legitimar en las elecciones de 2009 su ilegitimidad de 2006. Y los votantes le pusieron por segunda vez los clavos a su ataúd político. Apestan. Como los priistas en 2000. Incluso ahora enfrenta la rebelión en la granja por su absolutista anhelo de imponer al famélico César Nava como líder panista. No es que los priistas hayan purificado su nauseabunda imagen, simplemente que las elites no tienen otra opción para tratar de domeñar el cataclismo del descontento social, de evitar el triunfo presidencial de alguien que, eventualmente, pueda afectar su proyecto de nación, sus intereses, el presidencialismo bicéfalo que pretenden consolidar. Y la hedionda grey priista, liberada del fardo ideológico del nacionalismo y la “Revolución Mexicana”, abrazada a los caros ideales de la derecha, ejerce su oficio político como generosa hetaira, dispuesta a complacerlos en todo. El inescrupuloso cogobernante Manlio Fabio ayuda a clavar sádicamente una y otra vez la daga antisocial y neoliberal a los mexicanos. El encopetado mexiquense Enrique Peña suspira en convertirse en el histrión trágico, el presidente de utilería de los Salinas (de Gortari y Pliego), los Azcárraga y demás déspotas orientales. Sin embargo, tendrán que sortear los perros que les soltará Calderón, en su agónico intento porque la ultra retenga la Presidencia en 2012. La lucha será cruenta entre esos partidos de pírrica legitimidad –su votación apenas fue de 16 por ciento y 12 por ciento del total del electorado–, tan acreditados como el desacreditado sistema.

Pero que Fox y Calderón fueron cumplidores, lo fueron. Imposible regatearle méritos a los machos de la clerical política arrabalera. La derecha neoliberal priista, De la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, destruyó la mejoría en la distribución del ingreso de los priistas “populistas”. Entre 1977 y 1984 había mejorado la participación del ingreso nacional del 60 por ciento de la población ubicada en la parte baja de la pirámide social, a costa de una parte de los sectores medios y la burguesía y la oligarquía, el 40 por ciento restante. Ello les motivó a conspirar, con los yunquistas de ese tiempo en la línea de fuego, como hicieron sus homólogos genocidas golpistas de Chile, Argentina, Uruguay y otros países latinoamericanos en las décadas de 1970 y 1980, y ahora en Honduras o Argentina. Los panistas mantuvieron la inequitativa distribución del ingreso.

Del total de los hogares, 26.7 millones, que involucran 106.7 millones de mexicanos contabilizados en 2008, el 10 por ciento (2.7 millones y 10.7 millones en cada caso) concentra el 36.7 por ciento del ingreso total nacional o el 37.1 por ciento del monetario, equivalente al percibido por el 70 por ciento de los ubicados en la parte baja de la pirámide social, es decir, de 18.7 millones de familias o 74.5 millones de personas. Pero los últimos datos son engañosos, porque incluyen a personas que perciben más de ocho veces el salario mínimo (SM), por encima de 13 mil pesos mensuales, monto que, por ejemplo, supera en al menos seis veces una minoría parasitaria de la sociedad, digamos un congresista, sólo en su ingreso directo o al menos 10 veces un alto burócrata. Un profesor universitario, un médico o muchos profesionistas obtienen esas percepciones.

Sin embargo, no pueden considerarse como parte de aquellos que realmente concentran la riqueza y se sienten dueños del país. Sin duda que les gustaría. Pero aún existen las clases sociales. No son iguales a Slim, Salinas Pliego, Azcárraga o Servitje, la verdadera oligarquía que debe estar conformada por menos de 1 mil familias, ni la mitad del 1 por ciento del total de los hogares. Ésos que han acrecentado sus fortunas con la especulación de precios y financiera, los subsidios fiscales, la reducción de impuestos, la ingeniería tributaria (evasión y elusión de impuestos) y otros mecanismos legales e ilegales. Pero sobre todo, la acumulación de su capital, en México y en el mundo, se fundamenta en la pobreza y la miseria del resto de los mexicanos. Ése es el motor del capitalismo. Sus ganancias se basan en los salarios de hambre que les pagan a los trabajadores, en el recorte de las prestaciones sociales, en la inestabilidad laboral. Por ello les pone furioso y promueven golpes de Estado ante cualquier pretensión de redistribuir el ingreso más equitativamente o, peor aún, de acabar con la propiedad privada de los medios de producción.

Según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística, entre 2006 y 2008 el ingreso medio nacional se redujo 1.2 por ciento. Hasta ese momento, ese 10 por ciento de las familias no había sido afectado, porque su participación en el total aumentó de 35.68 por ciento a 36.26 por ciento. Otro 20 por ciento de los hogares, parte de los sectores medios, tampoco mostraba problemas. El segundo decil (que gana 7-8 veces el SM) mejoró su participación de 15.84 por ciento a 16.13 por ciento, y el tercero (que percibe 6-7 veces el SM) de 11.61 por ciento y 11.68 por ciento. Los datos citados confirman lo dicho hasta la saciedad: el neoliberalismo sólo es ideal para 2.7 millones de hogares, 10.7 millones de personas, y en menor medida para otro 10 por ciento. En total para 5.4 millones y 21.4 millones, respectivamente.

El bienestar de aquellos depende de la miseria y la pobreza de las 21.4 millones de familias restantes, 85.3 millones de personas; el 80 por ciento de la población total. El 70 por ciento registró un deterioro en su participación del ingreso nacional (ver cuadros anexos).

La única industria boyante del neoliberalismo es la fabricación de indigentes, pobres y delincuentes. Se ha señalado que con el colapso se sumaron al menos otros 6 millones de personas más al infierno de los pobres, debido entre otras razones a la disminución de las remesas y el menor gasto público social. Esto es cierto. Al menos el 30 por ciento de las familias, alrededor de 32 millones de personas, complementan sus ingresos con las remesas enviadas por los trabajadores expulsados del país por el modelo económico neoliberal y que ahora resienten la recesión estadunidense. También de las dádivas asistencialistas oficiales que ha generado que varios millones de mexicanos dependan del presupuesto, que sean manipulados políticamente y que su depauperado nivel de vida esté atado a las precarias finanzas públicas. La crisis de la influenza desnudó las miserias calderonistas: el colapso del sistema de salud y el desastre de la infraestructura educativa. Los infantes calcinados en Sonora descubrieron el desastre de las prestaciones sociales.

Pero las remesas y el asistencialismo sólo son sucedáneos. Las causas de la miseria y la pobreza están directamente asociadas a la principal fuente de ingresos de las mayorías: el salario real y las prestaciones sociales, determinadas por la estabilidad laboral y el gasto social para compensar la insuficiencia de ingresos. Y esos factores han sido sacrificados por los empresarios y el gobierno. Los primeros para mejorar su “productividad”, “competitividad” y rentabilidad; el gobierno, para asegurar esos beneficios empresariales, para reducir la inflación y atraer la inversión extranjera. Todo forma parte del mismo esquema: la concentración del ingreso y la riqueza sólo es posible con la pobreza y la miseria.

Modificar ese esquema implica cambiar de modelo. Pero no es suficiente. Aunque se instrumente un capitalismo que, a diferencia del salvaje neoliberalismo, se preocupe por el bienestar, no elimina las raíces del problema: la explotación del trabajo asalariado por el capital. Erradicarla implica enterrar el capitalismo. Los movimientos sociales tienen como ejemplo las experiencias de los gobiernos progresistas de América Latina. Ellos se han preocupado por atender las necesidades sociales de las mayorías. Pero la polarización social subsiste. Los procesos electorales no ofrecen esa salida. Tendrá que ser por otras vías antisistémicas.

Artículo de Alejandro Gertz Manero

Artículo de Alejandro Gertz Manero

Alejandro Gertz Manero
¡Futbol, sí! ¡Guerra, no!
05 de agosto de 2009
 
   
  
 
 
 
 

 

Algo vamos a tener que hacer los mexicanos para que entiendan quienes nos gobiernan y pastorean que el tema de la guerra contra los malos y los perversos ha dejado de ser mediáticamente productivo, para convertirse en una verdadera pesadilla que a todo el mundo tiene crispado, mientras el país se exhibe a nivel internacional como un territorio de cafrería social que está ahuyentando las inversiones y al turismo, ya que los únicos temas que se resaltan en los medios mundiales son los de las masacres, las ejecuciones, los degüellos y las balaceras que a diario sacuden al país, mientras los policías y las autoridades de todos los niveles se manifiestan como una gran pandilla de trogloditas cínicos y corruptos que tienen que estar sujetos a los castigos de otros funcionarios, que lógicamente no pueden ser ajenos a esa inmensa corrupción, que obliga al Ejército a detener a cuanto policía se cruza por su camino.

Como resultado de este espectáculo de terror y vergüenza que ha vivido el país en los últimos años, ya no hay institución que se salve, y las Fuerzas Armadas se hallan también sujetas a una gran presión nacional e internacional, en razón del desgaste permanente que tienen que enfrentar al realizar tareas policiacas de control y seguridad en un ámbito de anarquía, desorden y corrupción, en el que nadie quiere obedecer porque todos consideran que aquellos que mandan estarían mucho mejor ubicados en la realidad, sujetándose a proceso que iniciando juicios en contra de quienes no son sus cómplices.

 

Los beneficios mediáticos del “show de terror del narco” han dejado de existir para convertirse en una auténtica pesadilla, de la que ya las autoridades no saben cómo salir, todo lo cual nos recuerda el horror de lo que ha sido la ocupación militar de Estados Unidos en Irak para la inmensa mayoría del pueblo estadounidense, que nada quiere saber de ese pantano político que sólo ha dejado rechazo y tensión.

 

Si el ejemplo anterior, que el nuevo presidente de dicho país supo comprender, deslindándose hasta donde le ha sido posible de esa crisis, no es entendido por nuestros dirigentes, el hoyo negro de esta guerra, que es mucho más mediática que efectiva en términos de criminalidad cotidiana, no va a tener fondo y los daños para toda la sociedad se habrán de acentuar, como ya ocurrió para el partido en el poder en las recientes elecciones.

 

Hay que entender que los mexicanos ¡no queremos guerra! ¡Queremos futbol! Pero del bueno, del que gana, del que no da vergüenza, en el cual los jugadores no sean las actuales divas quebradizas de vidrio soplado, sino verdaderos machos, peludos, bigotones y bien bragados, como aquellos que les rompían las espinillas a patadas a sus contrincantes y eran capaces de morderles lo que estuviera a su alcance para impedirles que nos metieran un gol.

 

No olvidemos que México siempre fue un país de machos muy machos y de hembras muy hembras; y esto lo debemos refrendar en los estadios y no en las emboscadas arteras y cobardes de los narcos policías o de los policías narcos, que al fin y al cabo son lo mismo; y nuestros dirigentes en lugar de estar alimentando a la madre de todas las transas deberían organizarnos para ponerle en su progenitora a nuestros contrincantes deportivos, porque en eso sí hay consenso en el país; y para demostrarlo ahí esta el ejemplo del triunfo de nuestros paisanos frente a la modesta seleccioncita de Estados Unidos, que le dio al país la única satisfacción que hemos tenido desde hace décadas, ya que el día que no nos cae una epidemia, nos azota una balacera o nos corren a patadas de la chamba porque ya no hay dinero ni para los embutes y los trinquetes de nuestros próceres y burócratas.

 

Ojalá y nuestros líderes no olviden estos sencillos ejemplos futboleros en una estructura social a la que hay que entender y no imponer, ni aterrorizar a menos que se pretenda perder lo poquito que todavía les queda de credibilidad, gobernabilidad y respeto.

 

 

editorial2003@terra.com.mx

 

Doctor en Derecho

Artículo de Rogelio Ramírez de la O

Artículo de Rogelio Ramírez de la O

Rogelio Ramírez de la O
Gobierno dispendioso atrapado
05 de agosto de 2009
 
   
   
 
 
 
 

 

El faltante de ingresos sobre lo presupuestado que recientemente reveló el gobierno, o “boquete”, en su propio lenguaje, es de 480 mil millones de pesos, que lo obligan a hacer el primer recorte de gasto, incluyendo inversión en infraestructura. Esto es apenas el principio de lo que será una prolongada crisis fiscal. Su causa principal es que el gobierno ha sostenido un tren de gastos muy superior a su ingreso.

Si el gasto fuera en cosas necesarias, el lugar común de que debemos aumentar los impuestos sería correcto. Pero plantear subir impuestos para seguir sosteniendo la burocracia es incorrecto. Su aparato es exagerado; su estructura en su mayor parte es inútil; su personal, excesivo e improductivo; y sus sueldos, demasiado altos.

El boquete de ingresos por 480 mil millones de pesos sobre un presupuesto total de 3.045 billones es tan grande que no se puede solventar ni aplicando IVA en medicinas y alimentos, ni siquiera reduciendo la inversión a cero, como fatalmente va a suceder.

Compárese ese boquete con el aumento excesivo del gasto corriente. En 2000, Fox, a pesar de haber criticado tanto al PRI, desaprovechó la oportunidad de convertir su triunfo electoral en un laboratorio de eficiencia gubernamental, recortando el tamaño y el costo del gobierno. En 2007, Felipe Calderón desperdició la oportunidad de refrendar la agenda económica conservadora que había abandonado Fox. Ninguno hizo su tarea.

Si este gobierno lo hubiera hecho, pudo ahorrar en 2008 489 mil millones, tan sólo dejando el gasto corriente en el mismo nivel en el que lo dejó Vicente Fox en 2006.

Si Fox y Calderón hubieran tomado como base el gasto corriente como lo dejó Ernesto Zedillo en 2000 para que creciera al mismo ritmo que la economía, el gasto de 2008 habría sido 400 mil millones menos que lo que fue. Zedillo tuvo en su último año un gasto corriente de 705 mil millones. Lo que se presupuestó para 2009 son 1.8 billones.

Tan sólo evitando su expansión por encima de la tasa de crecimiento de la economía, los ahorros representarían 2% del PIB en promedio cada año de los últimos nueve años. Se pudieron dedicar a infraestructura, clínicas, hospitales, guarderías y universidades. Hoy, en cambio, el exceso de gasto llega a 4% del PIB. El gobierno tomó decisiones que privan a México de suficiente infraestructura y, por el contrario, mantienen una abultada burocracia. Más que un problema de recursos insuficientes, es un problema de mala asignación y pésima administración.

Apenas se publicó en un diario nacional que en los últimos cinco años los puestos de directores generales, de área y subdirectores se dispararon.

En la Secretaría de Agricultura, 68%; en Energía, 96% los de directores generales, 55% los de director de área y 37% los de subdirector. En Economía, 62% los de director general. Sus sueldos, entre 90 y 140 mil pesos mensuales. Otro diario publicó que los sueldos de los siete magistrados del Tribunal Electoral federal aumentaron este año 240 mil pesos para que en promedio reciban 4.1 millones de sueldo y prestaciones anuales. Es imposible no ver aquí un dispendio incontrolable.

Pero la distracción de hoy es que el gobierno, el Congreso y los organismos empresariales van a debatir cómo aumentar impuestos o permitir el endeudamiento. Los empresarios van a insistir en que se aplique el IVA a medicinas y alimentos porque seguimos perdiendo competitividad. Toda esa discusión será una inútil pérdida de tiempo frente a una economía paralizada con 2 millones de desempleados más que en 2008 y un barril sin fondo en la burocracia.

 

rograo@gmail.com

 

 

 

Analista económico

Artículo de Gilberto Balam Pereira

Artículo de Gilberto Balam Pereira

Gilberto Balam Pereira
Ilegítimo pelele desconoce el oficio de ser político

 

Fecal anunció, desde mayo pasado, que se destinará al “Programa Promocional Vive México” una inversión sin precedente de mil 299 millones de pesos. Nunca antes se había asignado tal presupuesto a una campaña dirigida a recomponer la imagen negativa del país. Esa conferencia de prensa se dio con la asistencia de figuras del deporte y la farándula.
Entre estas últimas anotamos al pintor Felguérez, a Pata Chapoy, Bárbara Mori, Angélica Vale, Alejandro Camacho, El Buki y a Chespirito, quien fue un connotado protagonista de la guerra sucia en 2006.
El ilegítimo pelele terminó diciendo: “El propósito de esta campaña es reactivar la actividad turística y contrarrestar la afectación que se generó tras la contingencia sanitaria recientemente” y arengó:
“Invito a que le digamos a todo el mundo que somos una nación fuerte con unidad y una identidad irrepetible, que por muy duras, por muy difíciles que sean las pruebas por las que hemos tenido que pasar, México está unido y está saliendo adelante”.
Una sarta de mentiras –digo yo ahora– que sólo podían caber en un Calderón infumable (inaceptable, de pésima calidad). Las recientes elecciones son suficientes para desmentir eso de un México unido y menos, en torno a un espurio mal llamado presidente.
Para entusiasmar a los turistas extranjeros y nacionales no basta un pésimo discurso mentiroso y sin fundamentos. Tampoco con las sonrisas cínicas y babosas de funcionarios que no conocen su oficio, que se contradicen entre sí día tras día en los medios.
No estamos en los tiempos que bastaban para animar en el extranjero a los turistas las exposiciones de obras de Frida Kahlo, Diego Rivera y muestrarios de piezas arqueológícas mayas y aztecas.
Ahora los medios dominante son Internet, los videos, la televisión y la construcción de imágenes digitálicas.
Alemania, Francia y otros países desarrollados cuentan con una historiografía cultural, debates sobre la cultura, las ciencias, las artes o la identidad, que van pasando por generaciones entre grupos de intelectuales que las mantienen.
Suecia, Israel, Serbia, Colombia y Estonia, entre otros, han abierto embajadas virtuales.
Por más que exhiban a una Frida Kahlo en el mundo, no tiene ningún efecto positivo si va a exhibirse junto con imágenes lamentables de tiburones rellenos de drogas o de acciones del ejército en Ciudad Juárez. Si México quiere dirigirse a otros países debe hacerlo mediante la diplomacia pública.
La campaña “Vive México” es para los extranjeros poco afortunada pero sobre todo confusa, a pesar de la presencia de celebridades del espectáculo.
Lo que actualmente se ve son mensajes contradictorios en los que se habla de un país seguro pero con militares y policías que se matan entre sí y que no están precisamente combatiendo al narcotráfico sino que, más bien, están reprimiendo a civiles que protestan contra la dictadura militar mexicana, la cual es apoyada por el espurio y sus funcionaros cómplices como García Luna, Medina Mora y Gómez Mont. Fecal aseguró a NOTIMEX (20/07/09) que “gracias a los programas impulsados para enfrentar la crisis se contuvieron los impactos recesivos y no sólo vamos a salir adelante sino que México saldrá más fortalecido y con un rumbo claro”.
Declaraciones como la anterior no podían ser peores.
En vez de impulsar la economía de los ciudadanos, fleta el gobierno del Ilegítimo Pelele a militares y policías a agredirlos, saquearlos, matarlos, reprimirlos en una palabra.
Estas fuerzas represivas tienen miedo de combatir a los sicarios y esperan la oportunidad para desertar y pasarse al bando contrario de narcos.
Por eso, los votos de castigo en los comicios recientes eran de esperarse contra esta derecha insultante y nauseabunda.

Artículo de Gerardo Fernández Casanova

Artículo de Gerardo Fernández Casanova

Gerardo Fernández Casanova
Que el fraude electoral jamás se olvide

 

Sí, como lo oyen o lo leen, el atildado y espurio secretario de Desarrollo Social afirmó: vamos bien. Lo hizo después de recibir el resultado de la evaluación de los programas de combate a la pobreza, en el que se hizo oficial el dato de que, en el último año, el número de pobres en el país ha aumentado en 6 millones de personas. En efecto, los programas de gobierno van bien, los que vamos muy mal somos los mexicanos. En el mismo tenor autocomplaciente, el vocero de la Secretaría de Hacienda (Oficina de la Intervención del FMI) tuvo a bien anunciar, no sin las correspondientes fanfarrias, que ya se ve la luz al final del túnel, queriendo con ello decir que la crisis comienza a menguar. Tiene razón, allá al fondo se ve una luz, lo malo es que es del faro de una locomotora que nos arrollará.
Como si de un mundo diferente se tratara, el rollizo Carstens anunció el segundo recorte al presupuesto de egresos, esta vez afectando al destinado a la obra pública en infraestructura. O sea que el muy cacareado plan anticrisis anunciado a principio de año bien puede ubicarse en la esquina exterior del carajo y, en consecuencia, extenderse carta de permanencia a la famosa crisis “venida de fuera” para la que estábamos bien apertrechados. Los conocedores del tema hablan de la renuncia del ínclito interventor; algunos se anticipan a aplaudir la noticia. Lo que ignoran tales aplaudidores es que sería reemplazado por el notable cuan nefasto neoliberal Santiago Levy, de nada grata memoria.
Así las cosas, el espurio Calderón navega en su absurdo discurso promotor de la inversión extranjera, contrastándose con aquel adversario político a quien calificó de ahuyentador de inversiones y destructor de chambas. Pareciera que la decisión vaticana de desaparecer el limbo obedeció al objetivo de privatizarlo y escriturarlo en exclusiva para el trasnochado invasor de la residencia presidencial. Como si el 5 de julio hubiese pasado de noche, el destinatario favorito del madrazo electoral finge demencia; se dedica al consumismo… sí, con su mismo discurso y su misma incapacidad. A fin de cuentas, la selección de fútbol goleó por cinco a cero a los gringos. Con eso tiene bastante.
Otro sitio en que las contradicciones están a peso es la Casa Blanca. El señor Obama dice una cosa y la señora Clinton lo contradice. En Trinidad ofrece un trato respetuoso al proceso emancipador latinoamericano y, más pronto que el canto del gallo, el Pentágono propicia un golpe de Estado en Honduras. Obama dice que el único presidente es Zelaya y la Clinton ordena a Oscar Arias mediar en el conflicto, otorgando reconocimiento tácito al gobierno golpista.
Peor que si Bush continuara mandando en ese país, los Estados Unidos recrudecen su política imperial soltando los perros de la guerra. No de otra forma se puede interpretar el reforzamiento militar en Colombia y el papel bravucón de su presidente, ahora denunciando que la campaña electoral de Correa en Ecuador recibió financiamiento de las FARC, así como que fueron encontradas armas venezolanas en los arsenales de la guerrilla. Todo ello enfocado al objetivo de amenazar a los gobiernos democráticos de esos países. Desde Washington, vía el Departamento de Estado, del Pentágono y de la CIA, se coordina el aliento renovado a las oligarquías locales, con vistas al destroncamiento de los procesos revolucionarios. Hugo Chávez no pierde un minuto en responder; primero advierte que el incremento del personal militar yanqui en Colombia es una medida inamistosa; Uribe responde que lo mismo pudiera decirse de la visita de la Armada rusa a las costas de Venezuela; Chávez revira diciendo que no sabía que Rusia o China tuviesen intenciones de invadir Colombia, en tanto que Estados Unidos ha demostrado, sin ambages, tener esos designios para Venezuela. Total que entre dimes y diretes la temperatura en la región aumenta peligrosamente. Chávez retiró a todo el personal diplomático de su embajada en Bogotá y ordena cancelar las relaciones comerciales entre ambas naciones, incluyendo la posible incautación de las inversiones colombianas en su país.
Manteniendo el beneficio de la duda respecto de las intenciones del señor Obama, lo cierto es que no las tiene todas consigo. El aparato militar ultraconservador yanqui no está dispuesto a respaldar las aventuras liberales de un presidente que, para vencer los obstáculos raciales y económicos a su candidatura, tuvo que haber negociado concesiones muy lejanas a su personal talante. Puede resultar que, como ha sucedido con los demócratas en el poder yanqui, las buenas intenciones sólo sirvan para pavimentar el camino del infierno.
En este estado de cosas, a los mexicanos no nos queda otra que insistir en la movilización y la presión para cambiar el rumbo y conmemorar los centenarios con la nueva y verdadera independencia. No podemos ser simples observadores de lo que pasa en nuestro entorno.

Correo electrónico: gerdez999@yahoo.com.mx Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Artículo del Dr. Lara Peinado, enviado por la compañera Briz Hernandez

Artículo del Dr. Lara Peinado, enviado por la compañera Briz Hernandez


La cédula de identidad nacional que ha anunciado el Sr. Presidente obedece a una manía obsesiva controladora.

Un sujeto con rasgos obsesivos al percatarse de que las cosas se le salen de control busca a toda costa mecanismos que ilusoriamente le hagan sentir nuevamente el mando.

La situación actual deja ver un descontrol patológico en diversas áreas básicas de México, desempleo, guerra perdida contra la delincuencia, impunidad, crisis política, pobreza en aumento, corrupción, etc...  todo esto provoca estados de angustia en el gobierno que se manifiestan en conductas maniacas controladoras y obsesivas, lo preocupante del asunto es que estas medidas son el principio de controles patológicos hacia la población, que se proponen no en aras de un bienestar, bien por el contrario, solo le sirven al sujeto para calmar su rasgo obsesivo controlador.

No debe de olvidarse que en la Alemania Nazi, aparte de una absurda credencializaciòn, se marcaba a los sujetos en los brazos cual si fueran animales, las conductas maniacas obsesivas si no encuentran un limite dentro del sujeto pueden despetar no solo ideas obsesivas, también ideas delirantes que en la mayoría de los casos llevan a los sujetos a comportamientos psicòticos. 

Dr. Psicoanalista Josè Antonio Lara Peinado.

El Lic. Andrés Manuel López Obrador Presidente Legítimo de México ahora está de gira por 400 Municipios de Oaxaca

El Lic. Andrés Manuel López Obrador Presidente Legítimo de México ahora está de gira por 400 Municipios de Oaxaca

 


Visitará López Obrador 38 municipios de usos y de costumbres de Oaxaca

México, Distrito Federal
Lunes 03 de agosto de 2009



* Informará que México es uno de los países con mayor desigualdad económica y social en todo el país


* Del 04 a 09 de agosto escuchará las demandas y las quejas de los ciudadanos oaxaqueños

Durante la segunda semana de gira de trabajo, Andrés Manuel López Obrador, visitará 38 municipios de usos y costumbres de Oaxaca, donde informará a los ciudadanos que México es uno de los países con mayor desigualdad económica y social en todo el planeta.

Explicará que la riqueza de unos pocos se edificó con la miseria de millones de mexicanos y es el origen de los males que atormentan a la nación, como son el desempleo, la pobreza, la injusticia, la desigualdad, la marginación, la inseguridad y la violencia.

Subrayará que la mafia de la política y del poder considera que el debacle económico se debe a factores externos, a la falta de culminación de las llamadas reformas estructurales o a las fallas de los políticos.

Del 4 al 9 de agosto, López Obrador indicará que la crisis económica del país se agravó, porque la oligarquía decidió imponer a Felipe Calderón en la Presidencia de la República para impedir un verdadero cambio en la vida pública del país y en la forma de hacer política.

En vísperas de los comicios para elegir al nuevo gobernador, llamará al pueblo de Oaxaca a seguir luchando para derrotar a la oligarquía en el terreno político, de manera pacífica, y con ello hacer valer la democracia y establecer un gobierno que combata la codicia y la corrupción, así como distribuya con justicia las riquezas del estado.

En sus recorridos, López Obrador escuchará de viva voz las demandas y quejas de las habitantes que han vivido, por mucho tiempo, en la pobreza, la marginación y sobre todo en el olvido de las autoridades estatales.

Para mañana, el presidente legítimo de los mexicanos estará en San Sebastián Nicananduta, San Antonio Monteverd, San Pedro Mártir Tucuxaco, San Martín Huamelulpan, San Juan Ñumi, Santa María del Rosario y Santiago Nundichi.

El 5 de agosto visitará: Santa Catarina Ticua, San Pedro Molinos, Santa María Yosoyua, San Mateo Peñasco, San Agustín Tlacotepec, Magdalena Peñasco y San Cristóbal Amoltepec.

Para el siguiente día, acudirá a San Pablo Tijaltepec, Santa Cruz Tacahua, Santa María Yolotepec, Santo Domingo Ixcatlán, Santiago Yosondúa, San Miguel El Grande y San Antonio Sinicahua.

Durante el viernes 7 de agosto, el presidente legítimo de México convivirá: Santa Cruz Itundujia, San Andrés Cabecera Nueva, Santa Lucía Yosonotú, San Esteban Atatlahuaca y Santa Cruz Nundaco.

Un día después, recorrerá San Juan Teita, Santa María Tataltepec, San Bartolomé Yucuañe, San Miguel Achiutla, San Juan Achiutla, Santa Catarina Tayata y Santa Cruz Tayata.

Por último, Andrés Manuel López Obrador sostendrá reuniones con los habitantes de Santiago Nuyoo, Santa María Yucuiti, Santo Tomás Ocotepec y San Martín Itunyoso