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Artículo de Carlos Fernandez-Vega

Artículo de Carlos Fernandez-Vega

México SA

Carlos Fernández-Vega
cfvmexico_sa@hotmail.commexicosa@infinitum.com.mx

■ Menos salario y más inflación de regalo navideño

■ Se incrementa el desempleo

Para cerrar el año con broche de oro y honrar la tesis del “catarrito”, a lo largo de la semana que concluye los mexicanos recibieron una serie de espeluznantes noticias: crece el número de despidos, y en 2009 será peor; con inflación al alza, el salario ínfimo general promedio “aumentó” 2.32 pesos diarios; en noviembre la tasa oficial de desempleo abierto alcanzó la cota más alta de cuando menos los últimos nueve años, acercándose peligrosamente al registro que este indicador reportó en la crisis de 1995-1996; y que el pronóstico económico para México en los próximos 12 meses, en el mejor de los casos, se ha fijado en menos 0.1 por ciento.

Cumpliéronse las siempre sabias predicciones del secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón: a) “no sería justo que el incremento a los salarios mínimos fuera menor a 4 por ciento”; b) lo importante es “tratar de resarcir algo de lo perdido”; c) “sería injusto no considerar lo que ha pasado este año en materia de inflación”; y d) “hay que preservar las fuentes de empleo en el país”.

Pues bien: en efecto, el “aumento” al ínfimo no fue de 2.03 pesos (4 por ciento), como exigían los patrones, sino de 2.32 pesos (4.6 por ciento) según la cábala del pianista poblano, de tal suerte que 29 centavos diarios marcan la abismal diferencia entre lo “injusto” y lo “justo”, mientras la mejor forma de “resarcir algo de lo perdido” y considerar el crecimiento de precios es “consensuar” entre patrones, “líderes obreros” y gobierno un “aumento” muy por debajo de la perspectiva inflacionaria.

Lo importante de ese “consenso”, según Lozano Alarcón, es que estaba “en juego no sólo es el ingreso de los trabajadores y su poder adquisitivo, sino la preservación de las fuentes de empleo en el país; es una buena señal”. Así es: más allá de que cotidianamente empresas nacionales y extranjeras anuncian profusos recortes de personal, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe estima que en 2009 “por lo menos 380 mil personas que hoy tienen trabajo en la economía formal en México perderán su empleo, en el contexto de una crisis de la actividad productiva que se sentirá con mayor intensidad en el primer semestre”.

Lo anterior, sin considerar que a lo largo de 2008 (según cifras gubernamentales) casi 490 mil mexicanos se quedaron sin empleo, toda vez que la tasa oficial de desocupación abierta creció de 3.4 por ciento el 1 de enero a 4.47 por ciento el 30 de noviembre. ¿Dónde quedaron las muy calderonistas “cifras históricas” en generación de fuentes de trabajo?

En efecto, el Inegi informó ayer que en noviembre pasado la tasa oficial de desempleo abierto en el país reportó un nivel nunca antes registrado desde cuando menos el año 2000: 4.47 por ciento de la población económicamente activa (PEA), una proporción que equivale a poco más de 2 millones de mexicanos en la desocupación total. En las 32 principales ciudades de la República (todas con una población superior a 100 mil habitantes), la tasa oficial de desempleo afectó al 5.34 por ciento de la PEA. Además, el 7.2 por ciento de dicha población se reporta en plena subocupación.

El reporte del Inegi precisa que la tasa de desocupación de noviembre (4.47 por ciento) resulta muy por arriba de la registrada un año antes, cuando se situó en 3.46 por ciento. En el mismo lapso, el desempleo entre los hombres se incrementó de 3.15 a 4.68 por ciento, y entre las mujeres de 3.98 a 4.12 por ciento. Cifras desestacionalizadas indican que noviembre del año en curso la TD fue mayor en 0.79 puntos porcentuales respecto a la del mes inmediato anterior. Al considerar solamente el conjunto de 32 principales áreas urbanas del país, la desocupación en este ámbito significó 5.34 por ciento de la PEA durante el mes que se reporta, 0.81 puntos por arriba de la tasa observada un año antes. Con base en cifras desestacionalizadas, la TD aumentó en 0.38 puntos porcentuales con relación a la de octubre pasado.

El citado Instituto confirma que México consolida su posición como un país que no ofrece más que servicios y deja atrás aquel sueño de nación industrializada que permitía tasas anuales de crecimiento económico cercanas a 8 por ciento. Precisa el Inegi: 41.9 por ciento de la población económicamente activa se concentró en los servicios, 19.4 por ciento en el comercio y tan sólo 15.5 por ciento en la industria manufacturera; 13.6 por ciento en las actividades agropecuarias; 7.9 por ciento en la construcción; 0.8 por ciento en “otras actividades económicas” (que incluyen la minería, electricidad, agua y suministro de gas) y 0.8 por ciento en actividades no especificadas. Según su posición en la ocupación, el 69.4 por ciento de los ocupados se desempeñó como trabajador subordinado y remunerado.

Como cereza, los resultados de la más reciente encuesta del Banco de México sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado (diciembre de 2008). Entre otros, destacan: en el cuarto trimestre de 2008 el crecimiento anual del PIB resultará no mayor a 0.1 por ciento, lo que implica que para todo el año que la tasa correspondiente sea de 1.7 por ciento; para 2009, una caída de 0.1 por ciento; en el mejor de los caso, el próximo año se crearán 81 mil empleos (tan sólo el 7 por ciento de la demanda real); a lo largo de 2009 en términos reales los salarios registrarán “debilidad”; el 74 por ciento de los encuestados estimó que en el primer semestre de 2009 los salarios reales disminuirán con relación a sus niveles en el segundo semestre de 2008, y el 59 por ciento que en el segundo semestre de 2009 los salarios reales caerán con respecto a sus niveles en el primer semestre de ese año.

Y en plena crisis por morosidad en tarjetas de crédito, mañana domingo 21 de diciembre se cumple el 14 aniversario de los “errores de diciembre” y su espeluznante secuela, la bancaria, también por voracidad de los barones del dinero, en primer plano.

Las rebanadas del pastel

Esa es la triste cuan peligrosa historia: país sin crecimiento económico no genera empleo; población sin empleo no obtiene ingreso; población sin ingreso carece de bienestar social; sin éste el país va directo al estallido. El 75 por ciento de los ocupados formales e informales en el país obtiene un ingreso de cero a cinco salarios mínimos; con la decisión “consensuada” de patrones, “líderes obreros” y gobierno, alrededor de 34 millones de mexicanos obtuvieron un “incremento” en su ingreso de cero a 11.6 pesos diarios. Muchos de ellos no recibieron aguinaldo. Mientras, en las altas esferas del poder legal federal, estatal y municipal (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) se reparten multimillonarios sueldos, compensaciones, aguinaldos, bonos y demás prestaciones, y en el poder verdadero transmiten íntegramente el costo de la crisis a la pelusa. ¿Así se “reactiva” la economía? ¿Así se “enfrenta” la sacudida? No: así se promueve el estallido social.

Artículo de Jaime Aviles

Artículo de Jaime Aviles

Desfiladero

Jaime Avilés

■ Adiós, doña Amalia

■ Calderón, pelele desechable

■ ¡Ni un voto al PRD!

En el gobierno de Felipe Calderón la desocupación laboral creció y el peso se devaluó 40 por ciento.

No cabe duda: todo en la epopeya cardenista tiene el aura grandiosa de una novela romántica. La sentida desaparición de doña Amalia Solórzano una vez más nos lo recuerda. Era una niña de 15 años cuando se enamoró para siempre de un altivo militar de 33, con el que se casaría a los 21 en contra de la voluntad de sus padres. Y seguía siendo una muy joven señora de 27 cuando su marido se metió a nadar en el cráter del Nevado de Toluca, dos días después de decretar la estatización del petróleo. Con la misma firmeza sutil con que ella se enfrentó a su familia para irse a vivir con el hombre que había elegido, el general Lázaro Cárdenas lidió a las potencias europeas en vísperas de la segunda Guerra Mundial para dotar a nuestro país de una industria que sería clave en su desarrollo hasta nuestros días. ¿Por qué la derecha no tiene figuras femeninas de la estatura de Amalia Solórzano, Rosario Ibarra de Piedra, doña Jesusa Ramírez Gama o la comandanta Ramona de los zapatistas?

La hora del pueblo

No cabe duda: si Felipe Calderón le hubiera declarado la guerra a Estados Unidos, a estas alturas al menos ya habría podido rendirse. Pero en su inagotable torpeza hundió al país en una espiral de violencia que no tiene posibilidades de conjurar, ni por la fuerza ni por el diálogo, y para quienes lo llevaron al poder, esto lo convierte ya en un pelele desechable.

Así lo insinúan los extensos reportajes que desde la semana pasada publican a diario los principales medios estadunidenses. The New York Times, Washington Post, Los Ángeles Times, el Chronicle y el Examiner de San Francisco, CNN y American Network, entre otros, y por su parte la revista Forbes, se muestran escandalizados por la carnicería que en estos dos años ha provocado la muerte de más de 7 mil mexicanos, así como la creciente pérdida de control territorial del “gobierno” panista, particularmente en la frontera norte, donde ahora el narco también constituye una amenaza a la seguridad pública de nuestros vecinos.

A su vez, los empresarios de acá declaran que la industria mexicana ya está en recesión y le exigen al hombrecito de Los Pinos “medidas que protejan los negocios”, aunque una de ellas entrará muy pronto en vigor: los patrones aceptaron un aumento de dos pesos con 32 centavos al salario mínimo, que sólo atizará el malestar social. Pero mientras la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) calcula que en 2009 se perderán 20 millones de puestos de trabajo en el mundo, la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), dependiente de la ONU, pronostica que en México desaparecerán 380 mil empleos formales, cantidad equivalente a la quinta parte del millón 800 mil que dejarán de existir entre Tijuana, la Patagonia y las Antillas.

¿Cómo está eso? ¿El México del “presidente del empleo” contribuirá a la numeralia de la crisis mundial mandando a la calle a 21.1 por ciento de los nuevos desocupados de América Latina? A dos años de la imposición del pelele, este es el balance: el narcotráfico controla amplias zonas del país, el peso se devaluó 40 por ciento, el desempleo abierto pasará de 4.9 a 5.7 por ciento (siempre según la Cepal), la inflación es la peor de los últimos siete años, el “gobierno” es sólo una agencia de publicidad que produce espots de radio y televisión y la descomposición del aparato de Estado es profunda pero tiende a agudizarse.

Calderón sabe que es incapaz de hacer y remediar nada, y más de 100 millones de mexicanos están plenamente de acuerdo con él en este aspecto. Si en dos años provocó este desastre y en 2009 todo va a empeorar, ¿por qué no renuncia junto con su equipo de amigos y cómplices? Fernando Gómez Mont no funcionó como “pacificador” en Gobernación. Agustín Carstens carece por completo de imaginación para delinear un plan anticrisis. Genaro García Luna y Eduardo Medina Mora son altamente corresponsables de la crisis de seguridad pública. El resto del gabinete es prescindible.

Hay que volver a decirlo: es urgente cambiar de política y de políticos. Ya no nos pueden volver a decir, como Zedillo en 1995: rásquenle como quieran, este es el único modelo que hay en el mundo y no existen alternativas. ¡Basta de falacias! Se pueden y se deben tomar desde hoy medidas de emergencia en beneficio de todos, empezando por los de abajo. El Movimiento en Defensa de la Economía Popular y la Soberanía Nacional está mostrando que se puede caminar en otro sentido. La hora del pueblo se acerca.

2008: los zapatazos morales

No cabe duda: la hazaña cívica de Muntazer al Zaidi el sábado pasado en Bagdad trajo a la memoria el no menos histórico zapatazo que Nikita Kruschev dio en la ONU en 1960, pero también los actos de rebeldía de Andrés Gómez ante Felipe Calderón en Palacio Nacional, y de Alma Maldonado ante Salinas de Gortari en Inglaterra. O la audaz lucha de los ecologistas de Monterrey para evitar la destrucción del Cerro de la Silla, promovida por un gánster insaciable llamado Abel Guerra, que aspira a ser el próximo gobernador de Nuevo León. O las manifestaciones de multitudes indignadas que repudian los abusos policiacos en Grecia.

No, no cabe duda: en el mundo que nos lega WC Bush, la hora del pueblo se acerca. Así lo corroboran las cartas de los lectores de esta columna, aún disponibles en el blog de El Patín del Diablo, que semana a semana han expresado su rechazo a la imposición de los chuchos en la dirección espuria del Partido de la Revolución Democrática. Ahora el consenso es claro y rotundo: en las elecciones de 2009, pase lo que pase, bajo ninguna circunstancia, ¡ni un voto al PRD! Podríamos decirlo cantando con un verso de Gabriel Celaya: “¡A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar!”

Sáquenla al tercio

No cabe duda: 2008 se va como un tren cargado de cadáveres, entre los cuales se alejan amigos y compañeros entrañables. A quienes tuvimos la fortuna de quedarnos todavía por aquí nos llega el momento de bajar la cortina, echarle llave a la tienda y colgar el cartel de “cerrado por vacaciones hasta enero”. Pero antes, Desfiladero quiere decirles a sus amigos Diego Luna y Daniel Giménez Cacho: Irene Azuela merece un aplauso para ella sola, porque su esfuerzo enorme sostiene la trama de El buen canario, la pieza que vino a montar John Malkovich y que no vale nada, salvo por las deleitosas actuaciones de los mencionados, y de Bruno Bichir y de Jorge Zárate, así como por los efectos especiales de la escenografía, tan primermundista. ¡Felices fiestas!

jamastu@gmail.com y http://patindeldia.blogspot.com.

Artículo de Federico Arreola

Artículo de Federico Arreola

Por Federico Arreola

¿Por qué AMLO no debe reunirse con Chucho Ortega?

Porque Chucho ha dicho frente a numerosos personas que él y sus aliados (Navarrete, Acosta Naranjo, Zavaleta, Graco, etcétera) van a destruir a Andrés Manuel López Obrador.

Porque Ortega invitó a los líderes de Convergencia y el PT a formar una alianza política sin AMLO.

Porque, decidido a jugarle las contras al presidente legítimo, Chucho Ortega dejó de asistir a las reuniones de los lunes en las oficinas de López Obrador.

Porque Chucho pidió dinero entre los grandes empresarios, sobre todo los de Monterrey, para financiar su campaña por la presidencia del PRD con el argumento, realmente ruin, de que él se iba a encargar de hacer a un lado a López Obrador.

Porque Jesús Ortega ha alentado a no pocos integrantes de Nueva Izquierda a deslindarse, incluso majaderamente, de Andrés Manuel. Porque Ortega pretende que los seguidores de AMLO, que suman millones, se abstengan de votar por el PT y Convergencia, dos partidos que se han mantenido más leales a la resistencia civil pacífica que el PRD de Los Chuchos.

Porque Chucho Ortega no se ha disculpado con López Obrador. Y porque, lo que es más importante, Ortega no se ha disculpado con los millones de partidarios de la resistencia civil a los que ha ofendido con sus actitudes totalmente serviles respecto de Felipe Calderón y, en especial, respecto del priista Manlio Fabio Beltrones.

Artículo de Ricardo Rocha

Artículo de Ricardo Rocha

Ricardo Rocha
Detrás de la Noticia
18 de diciembre de 2008
 
 
Lo que el 2008 nos dejó
 

No fue un buen año
 

Mientras el mundo cambia, aquí seguimos aferrados a un esquema que en 26 años nos ha dado un raquítico crecimiento

 

No fue un buen año. Algunos dirían que para el olvido. Pero eso no será posible. Habrá mucho que recordar aunque sea ingrato. Esta semana intentaré un ejercicio de reflexión crítica sobre lo mucho de amargo y lo poco de dulce que nos dejó el 2008 que termina. No pretende ser un recuento exhaustivo. Acaso un rescate del olvido de algunos de los acontecimientos que nos marcaron.

 

Para empezar, el catarrito del doctor Carstens. Que ejemplifica toda la displicencia insensible con que el gobierno calderonista fue sorprendido por una crisis económica largamente anunciada y apresuradamente minimizada. Y es que, aun en el entendido de que era inevitable, está claro que sus efectos pudieron ser atenuados y que podríamos haber paliado algunos daños mayores. Si se hubiera actuado a tiempo. Pero no fue así. El país ha estado en vilo y el gobierno demasiado ocupado con su guerra al narco como para advertir una crisis que crecía incesantemente en el horizonte. Sin atender a los signos, más que evidentes, nos dejamos atrapar en una tormenta perfecta. La mejor muestra de insensatez es que todavía hoy, a estas alturas, el gobierno ha sido incapaz de presentar un plan de choque, una estrategia y mucho menos una gran convocatoria económica y política para hacer frente a los tiempos más aciagos de las décadas recientes. Por eso nos embarga una sensación de pérdida en el año que se va y una desgracia anticipada en el umbral del que viene.

Tal vez por esas zonas de oscuridades refulge todavía más un acontecimiento impensable hasta hace poco: el todavía más poderoso país de la tierra elige a un presidente negro. Y lo hace no a pesar de haber generado la crisis, sino porque allí se engendró la crisis. De tal manera que asistimos no sólo a una quiebra de hipotecarias, bancos y gigantes empresariales sino a un quiebre del modelo económico y a un cambio brutal de paradigmas. Así, la elección de Obama significa también el hartazgo ante un modelo de neoliberalismo a ultranza, de capitalismo salvaje y de dictadura del mercado. Un modelo que —dicho incluso por los mandamases del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional— ya no se sostiene. Que rompió sus propios límites. Y que explotó con sus mismas y gigantescas burbujas de especulación. Por eso, al votar por Obama en Estados Unidos —y virtualmente en buena parte del mundo— se optó no sólo por un candidato carismático sino por la posibilidad de la diferencia. Y ciertamente el mundo occidental está ya revisando ese modelo caduco y el propio Obama conforma un gobierno innovador donde seguramente habrá más Estado y menos mercado.

 

Pero, mientras el mundo cambia afuera, aquí adentro seguimos aferrados a un viejo esquema neoliberal que en 26 años nos ha dado un raquítico crecimiento promedio de apenas 2.5% y que en lo único que ha sido eficiente es en la producción de cada vez más pobres. No se ve por ahora ni el menor intento por revisar a fondo nuestro modelo económico para atrevernos a buscar una alternativa mexicana propia.

 

Por desgracia, quienes debieran empujar estos cambios se encuentran demasiado ocupados en sus batallas internas. Este año que termina la izquierda mexicana vivió una de sus etapas más autodestructivas. El partido que supuestamente la representaba se desgarró en unas elecciones marcadas por las trampas y las sospechas. Así que ahora los convocantes de multitudes andan sin membrete, mientras los solitarios ocupan el edificio, disponen de los dineros y gastan en anuncios donde aparecen muy modositos.

 

Ni ellos ni ningún otro partido tiene prisa por el país. Lo único que les preocupa es el reparto de cuotas para la rebatinga que viene. Pero de algo más de lo que nos dejó el 2008 y lo que nos depara el 2009 me ocuparé en próximas entregas. Por lo pronto, reciban por favor mis más sinceros votos por una Navidad muy feliz.

Artículo de Marcela Gómez Zalce

Artículo de Marcela Gómez Zalce

Entre “tropezones” y “catarritos”

Jueves, 18 Diciembre, 2008

 

• Una olla de presión llamada Batista
• Cuautitlán Izcalli: Foco rojo

La mentira, mi estimado, es para soportar el pasado mientras la verdad es para enfrentar el futuro. Por demás simpáticas las declaraciones del cada vez más desdibujado líder azul, Germán Martínez, quien atinadamente señaló que 2008 es un año que queremos dejar atrás a raíz de los rotundos fracasos electorales y que su partido sólo tuvo un tropezón.

Admirable.

La afirmación del presidente del PAN, my friend, se asemeja a la grotesca afirmación de Agustín Carstens con relación al cándido “catarrito” que infectaría a México por el colapso financiero de los Estados Unidos, con todo y la solidez del barco de gran calado que estimula los ánimos de la inservible tripulación y su capitán ante la emocionante adversidad.

El divertido meollo que enfrentan los panistas en el aciago 2009, año donde se desarrollará la tormenta perfecta, es su delicada división interna –gracias a la mentada mezquindad— que desencadenó, entre otras cositas domésticas, derrotas electorales en Hidalgo, Guerrero, Colima, Coahuila, Quintana Roo y Baja California, y que se pronostica como bastante complejo en los futuros comicios intermedios.

Uno de las piedras en el zapato azul es el pleito marca ACME con Marianita Gómez del Campo, que (está entercada con su corazón sobre la razón) ha puesto en jaque la posición blanquiazul en la atractiva capital que se suma al cúmulo de estupideces de su, parajodas de la vida, rival política, la delegada en Miguel Hidalgo, Gabriela Cuevas, que ha desencadenado un severo caos de molestia ante una serie de obras que ha desquiciado a un sector otrora aliado del partido azul.

Y como el circo político del 2009 ya toca la puerta, las lacritas amarillas no se pueden quedar atrás con sus distintivos jaloneos, en donde esos chuchos ya sienten lo duro y lo tupido del músculo de Andrés Manuel López Obrador y su nuevo misil de Convergencia y PT… que impulsará candidatos afines a la agenda de la defensa popular. ¿Luego entonces?

Sencillito.

El simpático tabasqueño seguirá con su tema de la economía familiar… que será el tema durante el complejo y volátil 2009, donde los pronósticos son de emocionante adversidad. Y ante la peligrosidad del contexto social por el desempleo y la crisis económica, el movimiento encabezado por López Obrador cobra una relevancia que sigue siendo desestimada por el (des)gobierno de Calderón, que no tiene planes de contingencia ni salidas de emergencia ante el tormentón que se avecina…

Que sigue su ruta paralela con la imparable descomposición en las áreas responsables de la seguridad pública federal donde, para tranquilidad del sonriente respetable, Genaro García Luna ya afirmó que pese a traiciones se ganará lucha (o habrá querido decir aunque no lo parezca... ¿ganaré la lucha?), en clara referencia a la polémica espiral de corrupción, infiltración e impunidad que (tiene niveles para la protección) desbarrancó a su círculo más cercano en las recientes semanas y que ha desatado un peligroso ambiente en el interior de la dependencia a su cargo.

Ambiente, amable lector, que no sólo está atiborrado de una ola interna de desconfianza sino de una singular parálisis, mientras el tsunami rojo sigue in crescendo con asuntos como el del mega experto en antisecuestros, el estadunidense Félix Batista, levantado hace días en Coahuila y que ha originado una delicada presión de nuestros enchilados vecinos y que ya involucró a la SRE, a la mismísima Embajada norteamericana... y a una que otra interesante agencia.

El caso es muy delicado por la magnitud de las secuelas en la relación bilateral pero sobre todo… por el mensaje de los revoltosos traviesos que abiertamente desafían… sin temor al Estado mexicano, o que ajustan otro tipo de facturas… internas.

Y aunque no lo parezca, my friend, aún viene lo peor…

Por la Mirilla

Cuautitlán Izcalli es epicentro de diversión, perdón, de extorsión de Los Zetas donde los negocios están cerrando al por mayor restaurantes, bares, tiendas, servicios automotrices y agencias por nombrar algunos. El peligroso foco rojo parece no incomodar a nadie en el gobierno de Enrique Peña Nieto.

gomezalce@aol.com

Artículo de Jaime Ornelas delgado

Artículo de Jaime Ornelas delgado

 

 TENDAJÓN MIXTO|  

De regalos, intercambios y reyes

 
Jaime Ornelas Delgado

El 4 de diciembre murió el profesor Othón Salazar, quien era de esos hombres indispensables, aquellos que cada minuto de su vida luchan por el socialismo, y quizá por eso me sorprendió su muerte. Recuerdo, que allá por los finales de los años cincuenta del siglo pasado estudiaba yo en la Preparatoria cinco de la UNAM, allá por los terrenos de Coapa en el Distrito Federal, y con mucho entusiasmo decidí apoyar la lucha que los profesores de primaria, organizados en el Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM) que fundó y dirigía Othón Salazar, sostenían por democratizar la Sección IX del Sindicato Nacional  de Trabajadores de la Educación (SNTE). Los maestros decidieron como parte de su estrategia de lucha, tomar la Secretaría de Educación y ahí,  en los patios de aquel emblemático edificio, escuche por primera vez la formidable oratoria de Othón. Con que atención lo oíamos y cuanto entusiasmo despertaba en nosotros los estudiantes y en los profesores. Al oírlo daban ganas de hacer la revolución y eso, con toda seguridad, el régimen no se lo perdonaba por lo que llevó a la cárcel acusado del delito de disolución social.

Luego en los 80, Othón fue electo presidente municipal de Alcozahuca, el pueblo de la Montaña de Guerrero donde nació. Ese fue el primer municipio comunista y con que orgullo y entusiasmo saludamos la hazaña de Othón, nada más estimulante que su arrollador triunfo para mantenerse en la lucha política contra el capitalismo. Ese arrollador nos enseñaba que el triunfo era posible, pero nos decía también que había que luchar hasta la victoria.

Mucho tiempo dejé de saber de Othón, supe eso sí de su renuncia al PRD por considerar que ese partido no coincidía con sus principios personales marxistas y comunistas. Alguna vez, alguien me comentó que Othón estaba ocupado en su quimérica idea de refundar el Partido Comunista, todo era esporádico y hoy lo lamento.

Este año, Othón Salazar por gestiones de Jorge Chávez Palma, visitó Puebla. La Convención Nacional Democrática (CND) lo invitó a dar una conferencia, que se realizó con mucho éxito de público en una biblioteca de Ciudad Universitaria. Por la tarde los convencionistas se reunieron a conversar con él y quedaron cautivados por su energía, por su decisión de luchar siempre y su demanda de organización y preparación de quienes han decidido participar políticamente para transformar el país.

La última vez que estuvo en Puebla Othón Salazar fue también por iniciativa de Jorge Chávez, quien organizó un homenaje a la trayectoria de ese comunista ejemplar que pese a todo y frente a la terca hostilidad del régimen, supo ofrecer una idea de lo que pueden ser los hombres y mujeres que, tarde o temprano, harán la revolución en México. Y sin duda, cuando la nueva sociedad mexicana pueda honrar a sus verdaderos precursores y forjadores, ahí Othón tendrá el lugar de privilegio que se ganó  pulso y a lo largo de toda su irreprochable vida.

 

Hágame usted el favor... 

Lamentables y patéticos, con fuerte tufo a traición, resultan los spots donde, vea usted qué personajes, Jesús Ortega, Ruth Zavaleta, Graco Ramírez y Jesús Zambrano, piden perdón a la ciudadanía “por haberse extraviado”, es decir, nos piden perdón porque algunos diputados tomaron la tribuna de la Cámara de Diputados impidiendo con ello la aprobación de la iniciativa petrolera de Felipe Calderón. Pero ni se hubieran molestado esos extraviados, pues de esa toma y de lo que resultó muchos nos sentimos orgullosos. Para tales extraviaditos, fue también un error haber denunciado el fraude electoral y sostener la resistencia civil pacífica; quieren hacernos creer que está equivocada la tozudez de los brigadistas y convencionistas en su lucha por democratizar el país y hoy en la defensa de la economía popular. Pide perdón Acosta Naranjo, uno de los extraviados, por no “haber construido acuerdos”, esto es, por no haberles permitido a los gerentes usufructuarios del PRD aplicar la máxima de la burocracia partidaria: “el que no transa no avanza”. Hoy, adueñados de PRD, esos extraviados podrán transar a sus anchas con el poder, reconocer a Calderón y medrar con eso; pero el pueblo que ya los conoce los mandará, si no es que ya los mandó, al basurero de la historia...

No sabemos si los policías el estado de México sirvan para combatir a la delincuencia organizada pero, eso sí, como meseros hasta reciben reconocimientos de su jefe, el gobernador Enrique Peña Nieto (“Sería mentiroso si dijera que no me interesa la presidencia en 2012”), quien se mostró orgulloso de sus policías “porque aquí y en otros lugares del estado nos están apoyando (como meseros) para darles a ustedes una mejor atención”. El secreto está en que, así, Peña Nieto logró erradicar las mordidas cambiándolas por propinas...

Si nos atenemos a la respuesta, tendremos que coincidir con el Vaticano en que Fox tiene desequilibrios mentales. Le preguntaron al ex presidente: “Esta usted sano” y respondió: “Yo estoy enamorado de Marta y en cuanto pueda me voy a casar con ella”. Verdad que sí anda mal. 

Artículo de Octavio Rodríguez Araujo

Artículo de Octavio Rodríguez Araujo

Octavio Rodríguez Araujo

¡Ay!, las izquierdas

Las izquierdas mexicanas no se encuentran a sí mismas. Quienes se apoderaron hegemónicamente del Partido de la Revolución Democrática enseñaron el cobre y confirmaron sus tendencias, que ya habíamos visto con Ruth Zavaleta desde que le guardó el asiento a Manlio Fabio Beltrones el primero de diciembre de 2006 en la Cámara de Diputados. Los llamados chuchos (Nueva Izquierda) se han querido presentar como los “racionales”, cuya oposición puede ser negociada en la consabida dinámica oportunista del “buen entendimiento” institucional. Para ellos lo pasado ya pasó y no hay razón para pensar o actuar con base en nostalgias. El presente debe estar determinado por el futuro y éste debe construirse con criterios de realpolitik para sacarle todas las ventajas posibles.

La oposición, según la entienden, es un elemento para negociar, no para oponerse. Los principios, si algunos, no cuentan. Lo que vale para ellos son los cargos que puedan ganar, el financiamiento público, las prebendas y las pequeñas cuotas de poder aunque sea para dar la nota en los medios. Se sienten la mayoría en su partido porque así lo dijo el tribunal que dos años antes cuestionaban, y tal vez lo sean. Hablan de reconstruir su partido, pero no dicen que su idea es convertirlo (en relación con el PAN) en una suerte de Partido Popular Socialista (de triste historia, en relación con el PRI) o en revivir al también triste Partido Socialista de los Trabajadores del cual salieron en buena medida, y que nunca fue socialista ni de trabajadores.

Los guiños de los chuchos con el Partido Social Demócrata (PSD) no pasaron de ahí, y según las apariencias en este momento no concretarán ninguna alianza para 2009. El PSD, por otro lado, ha tenido como único mérito su lucha en contra de las legislaciones antitabaco que, en muchos sentidos, sobre todo en el Distrito Federal, son irracionales, intolerantes y totalitarias. El PSD, fuera de esta cualidad mencionada, difícilmente podría ser considerado de izquierda y de oposición sustancial al poder instituido.

Algo semejante podría decirse del partido Convergencia, cuya apuesta es a mantenerse como partido político con registro en alianza con los seguidores de López Obrador y también con el Partido del Trabajo (PT). Los partidos y partiditos que aspiran a registrarse como Frente Amplio Progresista para la próxima elección de diputados federales, cuentan o quieren contar con el lopezobradorismo que, obviamente, no está con quienes se apoderaron de la dirección del PRD. López Obrador, por su lado, no tiene mucho espacio para dónde hacerse una vez que Alejandro Encinas fue descalificado por el tribunal electoral como presidente del partido al que todavía pertenece (hasta ahora). Convergencia y PT, unidos, más otras corrientes que dentro y fuera del PRD luchan por sobrevivir y ampliarse en la oposición, son los aliados naturales del lopezobradorismo, una fuerza social y política innegable, con un proyecto más o menos claro y de oposición real al panismo yunquizado de Calderón et al. Pero tal alianza es por conveniencia más que por convicciones y lo que está detrás, para unos, es mantenerse como partidos y, para otros, lograr al menos una candidatura que sirva para no perder voz en una de las tribunas colectivas de mayor resonancia en el país. Para López Obrador su juego es claro: conservar su muy bien ganado liderazgo en la oposición, en realidad la única sólida oposición que tienen Calderón y sus socios, y conquistar espacios en los órganos de representación para no marginarse de las instituciones de la República, en este caso del Poder Legislativo que, como quiera que sea, no es lo mismo que el Poder Ejecutivo (unipersonal).

Es previsible que el PRI se convierta en la bancada mayoritaria en la Cámara de Diputados, y no es muy difícil pensar que con buena parte de los diputados tricolores se puedan establecer acuerdos contra el PAN en la próxima legislatura. Al Revolucionario Institucional le convendría que los mexicanos lo vean más cerca de las izquierdas (sin confundirse) que de las derechas panistas, pues será su mejor carta para la elección presidencial de 2012, y más si la crisis, como también es previsible, continúa para entonces.

Cómo la jueguen los chuchos y los lopezobradoristas (con sus aliados) en la próxima legislatura, está por verse. Pero hay indicios para pensar que Dante Delgado y Alberto Anaya, por un lado, y el mismo López Obrador con Camacho y Muñoz Ledo, no tendrían dificultad para entenderse con los priístas contra Calderón y el PAN, a diferencia de Jesús Ortega, dirigente formal de primera en su partido, pero líder de segunda fuera de él.

En mala hora las izquierdas (con los matices que se quiera) se desunieron. La crisis, cuyos estragos veremos muy pronto en toda su crudeza, las favorecía, pero no la supieron aprovechar o no la previeron. Antepusieron sus intereses de grupo a los de las mayorías del país y, una vez más, López Obrador se les adelantó, dictando la agenda de las luchas por venir. Todavía hay tiempo –supongo– si los chuchos, por ejemplo, en vez de ofrecer disculpas recapacitan y se comprometen con la historia y su coyuntura actual. ¿Podrán o les gana su soberbia?

Artículo de John Saxe-Fernandez

Artículo de John Saxe-Fernandez

John Saxe-Fernández
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Bloques de traición

No es asunto menor: se trata de ceder a contratistas y empresas espacios terrestres y marítimos bajo jurisdicción mexicana, sitio de una vasta riqueza de hidrocarburos rescatada en 1938 para el pueblo mexicano por Lázaro Cárdenas del Río, con apoyo de su esposa, doña Amalia Solórzano, de quien hoy lamentamos su ausencia. En silencio y sin debate, bajo una mayoría PRI-PAN que apesta a propina trasnacional, con el alcahueteo de legisladores y políticos de oposición y la ingenuidad de algunos de sus consejeros, la Cámara de Diputados rehusó, tajante, prohibir expresamente el otorgamiento de bloques o áreas exclusivas a contratistas, como lo propuso Andrés Manuel López Obrador.

Tal decisión fue celebrada por el primer círculo de Calderón que desde 2006 dividió el Golfo de México en 239 bloques para, según Fabio Barbosa, de la UNAM, “ser licitados y explotados en lo que llaman alianzas estratégicas con empresas privadas” (Contralínea, diciembre 2008, p.48). Esta proeza antinacional se gesta, según reseña Marcos Chávez, aprobando al vapor que Pemex y los organismos que establezca el Ejecutivo “… podrán celebrar con personas físicas y morales toda clase de actos, convenios contratos y suscribir títulos de crédito… Los contratos podrán incluir acuerdos arbitrales conforme a las leyes mexicanas y los tratados internacionales de los que México sea parte”, como el TLCAN. Se añade que, “tratándose de actos jurídicos de carácter internacional (se) podrá convenir la aplicación del derecho extranjero, la jurisdicción de tribunales extranjeros en asuntos mercantiles y celebrar acuerdos arbitrales cuando así convenga al mejor cumplimiento de su objeto” y además se podrán “otorgar…permisos y autorizaciones en materia energética… incluyendo las asignaciones para la exploración y explotación de hidrocarburos… se levantará un catastro petrolero para proponer al tribunal del Ejecutivo federal el establecimiento de zonas de reservas petroleras: así como para regular la asignación de áreas para la exploración y explotación petrolera” (Ibid, p.14 y ss).

Bajo arrastre de empréstitos del Banco Mundial (BM), PRI y PAN impulsaron reformas estructurales como tapadera legal de inconstitucionales operaciones que van dejando a Pemex como un cascarón al trasladar la gestión operativa a privados y grandes firmas tipo Halliburton y Slumberger. Con la reforma petrolera en el bolsillo, cúpula y empresas despliegan a directivos y equipos de abogados para incidir sobre decisiones que eventualmente emanarían de la Comisión Nacional de Hidrocarburos en torno a la “asignación de bloques para la exploración y producción de hidrocarburos, el tiempo de adjudicación mediante contratos de servicios y las medidas para la asignación de incentivos económicos”. Esa comisión fue propuesta hace años por el BM bajo un esquema “regulador” (dominado por las petroleras), utilizado en Texas. Por lo que, como señala Mario Di Costanzo, las concesiones de áreas en el Golfo de México bien “pueden darse de tal manera que se le entreguen a una misma empresa varios espacios cuyo tamaño promedio es de la extensión del estado de Tlaxcala o Colima” (ibidem).

La maniobra contra la nación es magna. Recuerdo que en la privatización petrolera en Brasil el BM creó la Agencia Nacional del Petróleo y, como en el caso de la Texas Railroad Comission, sus órganos fueron penetrados por las empresas petroleras, igual que los diputados de la “reforma”, lisonjeados hace pocos meses por el Comando Norte (CN) de EU en sus instalaciones en la Base Aérea Peterson, en Colorado Springs, donde asistieron a un curso para familiarizarse con el CN y enfatizar, dice el Pentágono, “la asociación fuerte de cooperación con México, que es crítica para ambos países: la seguridad de Norteamérica (sic) y el hemisferio”. El CN se encarga de la “seguridad” de Alaska al Suchiate y el Golfo de México. Ahí opera la Cuarta Flota y se localizan los bloques de la traición.