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Artículos de Luis Javier Garrido y de José Agustín Ortíz Pinchetti

Artículos de Luis Javier Garrido y de José Agustín Ortíz Pinchetti

viernes 13 de junio de 2008

Nomás tantito

Luis Javier Garrido

El fracaso que está teniendo en todos los ámbitos la propuesta de Felipe Calderón para privatizar la industria petrolera nacional anuncia que de persistir el gobierno en su cerrazón va a abrir una gravísima crisis en el país.

1. La desesperación del gobierno de facto ante el fracaso de su intentona por hacer aprobar en fast track por el Congreso mexicano su paquete de supuesta “reforma energética” –que no es otra cosa que una tentativa de fraude constitucional para culminar el desmantelamiento de Pemex y entregar la industria petrolera a las trasnacionales–, ha llevado a Felipe Calderón a una pérdida total de las formas y a evidenciar de manera más abierta su desprecio por las instituciones de México.

2. Los debates en la vieja casona del Senado en la calle de Xicoténcatl, a pesar de no haber sido transmitidos por la televisión abierta han terminado por cumplir dos funciones contrariando las expectativas de Los Pinos: a) lo mismo al hacer ver a amplísimos sectores de mexicanos las mentiras del diagnóstico oficial y la irracionalidad de ese proyecto privatizador y anticonstitucional, que constituye una verdadera traición a México, que b) al alertar a un sector de la derecha empresarial y a legisladores de la mayoría oficialista sobre la estupidez histórica que representaría para todos los sectores del país la entrega de nuestro principal recurso estratégico a fuerzas del extranjero.

3. Las declaraciones del magnate Carlos Slim al diario El País del día 8, señalando que “sería un error que Pemex y el país hicieran partícipes de la riqueza petrolera a otras empresas”, y las tomas de posición de varios legisladores priístas, desde Jesús Murillo Karam (secretario general del PRI), quien el jueves 5 indicó enfático que el Institucional no estaba dispuesto a entregar la petroquímica a los particulares, hasta diversos legisladores que al concluir los últimos debates han reafirmado que las iniciativas no pasarán en lo esencial, confirman que un sector de empresarios y fracciones del PRI están dejando a Calderón solo en su estupidez de creer que puede privatizar la industria petrolera mexicana.

4. El escenario para la mafia de traficantes de influencias y de delincuentes de Estado que rodea a Mourino y a Calderón, y que daban ya por sentado que iban a orquestar “el negocio del siglo”, se ha complicado conforme avanzan los debates públicos, en el Senado, en diversas universidades y en todos los rincones del país, pues al mismo tiempo que el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo impulsado por Andrés Manuel López Obrador crece más allá de cualquier previsión, las disensiones en las elites no dejan de aflorar, haciendo ver que la propuesta de Calderón está definitivamente muerta en sus aspectos centrales.

5. Diversos dirigentes políticos y legisladores del PRI, que es la tercera fuerza electoral en las dos Cámaras, en consecuencia, buscan desde hace semanas elaborar otra propuesta, tomando como base elementos del proyecto del gobierno de facto, buscando que pueda tener su respaldo, pero por lo que se ha dejado entrever esta “nueva” propuesta se está olvidando también que la Constitución no puede violentarse nada más un poco y que la solución al problema energético de México y a la industria petrolera nacional no está en dejar entrar nada más de manera limitada –y supuestamente acotada– a las trasnacionales petroleras, sino en reorganizar y fortalecer a Pemex como una gran empresa de la nación.

6. La sinrazón del gobierno de facto es frente a esto cada vez mayor, y la respuesta política no deja de ser, por lo mismo, de enorme pobreza, por lo que en los grupos oligárquicos las dudas son cada vez mayores, no sobre el futuro de la propuesta, sino sobre el del propio gobierno. Mientras de Los Pinos se orquesta una campaña desquiciada para oponerse a la Consulta Popular en materia energética que se está preparando, y se ordena el cese fulminante de Santiago Creel, coordinador de los senadores panistas, culpándolo de lo que para los panistas es un desastroso balance tras los foros, anunciándose un endurecimiento del gobierno de facto en torno a su insensata propuesta, Calderón sigue hablando como loquito, ahora en España, de las supuestas bondades de sus iniciativas entreguistas.

7. A nadie puede sorprender, por lo mismo, que el miércoles 12 en Madrid, Calderón haya descalificado los foros del Senado, donde su propuesta anticonstitucional y privatizadora ha sido vapuleada, y los defensores de la misma no han tenido hasta ahora argumentos jurídicos ni técnicos para defenderla.

8. El grupo gobernante en estos días se sigue ufanando, sin embargo, de su impunidad para seguir pisoteando el marco constitucional mexicano, pues mientras se siguen haciendo públicos los negocios ilícitos de Mouriño y del grupo de Calderón, los funcionarios del gobierno hablan como si no tuviesen restricciones legales para privatizar la industria petrolera, y así, con desparpajo, Jesús Reyes Heroles Jr. (director general de Pemex) se ufana de los tratos que tienen con la española CLH y otras multinacionales (La Jornada del día 11).

9. El desafortunado viaje promocional del gobernante espurio a España, en consecuencia, está siendo visto por la prensa española como lo que es, pues no ha podido actuar como un hombre de Estado (lo que hubiese sido imposible), y no le ha importado comportarse como un intermediario o coyote que de manera turbia pone en subasta a su país, destacando su entrevista con un selecto grupo de empresarios y en especial con Antonio Brufau (presidente de Repsol-YPF), el día de ayer, sin ocultarse que busca entregar parte del sector petrolero de México a esa trasnacional, según señala El País del día 12, sin importarle que ello está prohibido de manera terminante por la Constitución Mexicana.

10. La Consulta Popular en el Distrito Federal organizada por el gobierno capitalino con el apoyo del IEDF, junto con otras más a nivel estatal y municipal expresarán muy pronto, sin embargo, lo que piensa la nación y los privatizadores calderonistas tendrán muy a pesar suyo que tomarlas en cuenta.

El despertar

José Agustín Ortiz Pinchetti
jaorpin@yahoo.com.mx

■ Pemex guerra: resultados iniciales

Hace nueve semanas que Calderón al fin hizo pública su iniciativa para privatizar Pemex. El desenlace no es claro, pero ya es hora de evaluar lo que se ha cosechado:

1. La intentona requería un acuerdo del PAN y del PRI para aprobar sin discusión la reforma antes de que terminara el periodo legislativo. Beltrones no quiso o no pudo asumir los costos. Con la toma de la tribuna y las primeras movilizaciones se ganó un tiempo precioso para la resistencia.

2. La iniciativa no ha logrado legitimarse. Nadie, ni sus defensores, creen que no es un intento privatizador. Su carácter inconstitucional resulta evidente. Los artículos 25, 26, 27 y 28 de la Constitución reservan al Estado el negocio petrolero y prohíben de modo radical cualquier forma de inversión extranjera o nacional en toda la cadena de su explotación.

El PRI ha anunciado que no votará a favor, porque el proyecto es una simulación para permitir la formación de monopolios privados que asfixien a Pemex.

3. Contrario a lo que muchos pensábamos, el debate, que no ha sido transmitido por los medios electrónicos, ha penetrado a la opinión pública y se van haciendo evidentes hechos torales que se ocultaban: a) Pemex ha sido desmantelado de modo deliberado. b) No está en bancarrota; tiene ganancias de miles de millones de dólares, los cuales van sin trasnsparencia al gasto de operación del gobierno federal y de los estados. c) El gobierno extrae casi todas las ganancias de la paraestatal y le impide recapitalizarse y aprovechar el auge petrolero, porque está en la penuria fiscal y es incapaz de cobrar los impuestos que por 500 mil millones de pesos deben pagar los grandes grupos de interés. d) El nacionalismo y la democracia han salido ganando. Es una tesis derrotista y entreguista suponer que la “mitología nacionalista” frene el progreso. Todas las potencias son nacionalistas, y Estados Unidos, la mayor entre todas. Su poderío vecino nos obliga a defender nuestros recursos, interés e identidad. Esto es el nacionalismo para México. e) En el futuro las leyes que cambien la estructura del Estado deberán ser sujetas a escrutinio público. Es inevitable que los ciudadanos exijan que se consagre la consulta, la iniciativa popular y otras figuras de la democracia participativa. f) AMLO ha liderado la resistencia gracias a que organizó a los inconformes. 200 mil brigadistas están preparados para la movilización. Es una lección: sólo con organización y mística, la oposición puede ser eficaz.

 

Editorial de La Jornada

Editorial de La Jornada

Editorial

Petróleo: el debate incómodo

En una declaración que ha generado deslindes hasta en las filas de su propio partido, el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, dijo ayer en Madrid que carece de profundidad el foro organizado por el Senado de la República para analizar la iniciativa privatizadora de la industria petrolera, presentada hace poco más de dos meses por Los Pinos. Arropado por los intereses empresariales peninsulares, prestos a beneficiarse a su vez con las pretendidas reformas legales, Calderón afirmó, además, que no se han abordado en el debate los asuntos técnicos; se quejó de que “se han discutido cosas ideológicas, cosas históricas” en lugar de “cuestiones técnicas”, de que han quedado fuera del debate los “elementos centrales de mi propuesta” y de cómo ésta “sí aumenta la producción de petróleo, sí aumenta la producción de gas, de gasolina, las reservas y la rentabilidad de Pemex para los mexicanos”.

Este discurso descalifica a quienes han participado en el foro senatorial –incluidos los defensores de su proyecto de reformas legales–, a quienes lo organizaron y, lo más lamentable, al propio Senado de la República, la institución que convocó y que modula el debate en curso. Por añadidura, las palabras de Calderón ponen de manifiesto una percepción sesgada –y marcadamente ideológica, ésa sí– o bien desinformada, de lo que ha venido ocurriendo en la casona de Xicoténcatl en semanas recientes, porque en las sesiones del debate se ha realizado un análisis exhaustivo no sólo de la iniciativa presidencial que pretende transferir a particulares filones enteros de la industria petrolera mexicana, sino también una revisión política, histórica, económica, financiera, tecnológica y legal de los hidrocarburos nacionales y de las labores de prospección, extracción, comercialización y administración relacionadas. En suma, el debate en el Senado no sólo ha ido a fondo en el tema estricto de la propuesta calderonista, sino también ha abordado en profundidad la circunstancia actual de Pemex y sus perspectivas posibles, tanto por los partidarios de la privatización propuesta como por sus detractores.

Varios exponentes cuestionaron las premisas mismas en que se basa, de manera explícita o por omisión, la iniciativa calderonista. En particular, se critica el pobrísimo y errado “diagnóstico” que sobre la paraestatal efectuó la actual administración, se ha señalado que la propuesta no plantea nada específico para corregir y erradicar fenómenos que empobrecen y asfixian a Pemex –el saqueo fiscal, la intolerable corrupción en la empresa y en el gobierno federal, así como el exasperante dispendio de recursos que caracteriza al estilo panista de administrar– y se ha dicho que el desafío del país, en la hora presente, no consiste en mantener o incrementar la producción de crudo, sino, por el contrario, en reducirla, a fin de preservar parte de ese recurso no renovable para usufructo de las generaciones futuras.

Al contrario de lo que sostiene Calderón Hinojosa, los debates en Xicoténcatl han alcanzado tal profundidad que han permitido a la opinión pública asomarse, desde el análisis del manejo oficial del petróleo, a las miserias e inconsecuencias de la política económica vigente, caracterizada por su extremado pragmatismo –extraer todo el crudo que sea posible y venderlo lo más rápido que se pueda–, por su irrefrenable tendencia privatizadora –de la refinación, de los oleoductos y de los trabajos de perforación y extracción–, por su vocación depredadora de los recursos naturales y por su tendencia a favorecer a los capitales foráneos en detrimento de los imperativos del desarrollo nacional.

Por lo que puede verse, Calderón desearía que su iniciativa dispusiera de un respaldo universal y unánime y que el debate alrededor de ella se limitara a precisar y afinar detalles de la transferencia de la industria petrolera del país a empresas privadas de México y, sobre todo, del extranjero. Sin embargo, en los foros convocados por el Senado de la República se ha manifestado lo contrario, es decir, la falta de consensos en torno a la política petrolera que debe adoptar el país y la gran división que este tema provoca en la sociedad mexicana. También se pone en evidencia que el rescate y la modernización de Pemex requieren –más que de capitales privados– de probidad, de austeridad y de transparencia en las oficinas públicas, de democracia sindical, de un mínimo sentido de justicia social para fijar las políticas fiscales, y de sentido nacional y de visión de futuro. No cabe extrañarse, en consecuencia, de que los ejercicios de reflexión que tienen lugar en Xicoténcatl resulten profundamente incómodos para el Ejecutivo federal.

Carta del Presidente Legítimo de México Andrés Manuel López Obrador al Pueblo de México

Carta del Presidente Legítimo de México Andrés Manuel López Obrador al Pueblo de México

Al pueblo de México:

 

Es urgente cambiar la actual política económica para frenar la carestía que afecta al pueblo

Mientras no se modifique la política económica que se viene aplicando desde hace 26 años va a continuar el desempleo, la migración, la carestía y la inseguridad pública.

Los tres principales problemas que se están enfrentando actualmente: el aumento en los precios, la inseguridad y la violencia, así como el intento de privatización de la industria petrolera, están estrechamente relacionados y se deben a la actual política económica antipopular y entreguista.

El presidente usurpador en vez de modificar la política económica ha optado por profundizarla y ello está causando y causará, desgraciadamente, más sufrimiento para la mayoría de los mexicanos.

Así tenemos que ahora cuando se ha desbordado la inseguridad y la violencia, lo único que se le ocurre es amenazar con el discurso propagandístico de la mano dura; es decir, más policías, más soldados, más cárceles, leyes más severas, condenas más largas, todo lo cual no basta para enfrentar un problema que se ha originado por la desigualdad, la falta de oportunidades de empleo y educación, y por el empobrecimiento de la mayoría del pueblo.

De igual manera ante la carestía en vez de apoyar a los productores nacionales para lograr la autosuficiencia alimentaria, lo que ha propuesto Calderón, de manera absurda, es comprar alimentos y materias primas en el extranjero, lo cual no frenará el aumento de precios y va a significar más abandono al campo y mayor salida de divisas.

En razón de todo lo anterior, hacemos un paréntesis en la lucha por la defensa del petróleo, para exigir que de inmediato se autorice un aumento salarial de emergencia, en razón de lo siguiente:

San Luis Potosí 64 esquina Córdoba, Colonia Roma, Delegación Cuauhtémoc

C.P. 06700, México, D.F. / Teléfonos: 55 84 72 10 y 55 84 72 49

Sitio: www.gobiernolegitimo.org.mx / Contacto: andresmanuel@ gobiernolegitimo.org.mx

En tan sólo 18 meses del gobierno usurpador, mientras el salario mínimo ha venido aumentando en 4 por ciento anual, los precios de la mayoría de los productos básicos se han incrementado de manera desproporcionada, por ejemplo: el precio del fríjol ha aumentado en 50 por ciento; el arroz en 140 por ciento; el aceite en 120 por ciento y la tortilla en 60 por ciento.

En suma, la pérdida del poder adquisitivo del salario en 18 meses ha sido del 27.5 por ciento, como tenía años que no se daba en nuestro país.

Aunado al aumento salarial de emergencia debe aplicarse de inmediato un programa de apoyo a los productores de alimentos básicos, mediante el establecimiento de precios de garantía o precios de referencia, que compensen al productor ante el aumento de insumos y del fertilizante que se ha incrementado en más del cien por ciento.

Debe iniciarse de inmediato un plan para alcanzar en el corto plazo la autosuficiencia cuando menos de alimentos como el maíz, el trigo, el arroz, la soya y el fríjol que se están importando en grandes cantidades y cada vez a precios más elevados por la crisis alimentaria en el mundo.

Tengamos presente que casi todos los gobiernos de otros países protegen a sus productores y a los consumidores nacionales. En nuestro país, hay que hacer a un lado la concepción tecnocrática que sataniza los apoyos y los subsidios, y se debe poner por delante el garantizar el derecho de todos los mexicanos a la alimentación.

De no modificarse la actual política económica y de continuar Calderón con sus mismas “estrategias”, se agravará la crisis económica y de bienestar social.

Y desde aquí advertimos que si no cambia Calderón sus políticas antipopulares, no sólo lo seguiré llamando espurio, pelele, inepto y mentiroso, sino que le agregaré el calificativo de hambreador del pueblo.

Andrés Manuel López Obrador

Presidente Legítimo de México

Cárdenas, Tabasco, a 4 de junio de 2008

Es urgente cambiar la actual política económica para frenar la carestía que afecta al pueblo

Aquí se demuestra que nos quieren ver la cara de tontos, pero tontos son los que creen que el pueblo es tonto.

Aquí se demuestra que nos quieren ver la cara de tontos, pero tontos son los que creen que el pueblo es tonto.

Léanlo vale la pena, esto nunca lo van a decir en la televisión, así que pasen esta información, es importante.

Se dice que PEMEX requiere de una ’asociación’ con empresas extranjeras para la extracción del crudo en las profundidades del océano pero chequen los siguientes datos:
Las grandes compañías petroleras, tales como: EXXON MOBIL, SHELL, TEXACO, REPSOL, etc.; recurren  a los servicios de otras empresas para la perforación en aguas profundas. Una empresa que se alquila para este tipo de perforación es ’Ocean Ring’ de Noruega, que ofrece una maravilla tecnológica llamada ’ERIK ROUDE’ por un cuarto de millón de Euros diarios (250, 000 Euros = 397, 309 Dólares = 4, 188, 671 Pesos Mexicanos).
Esto quiere decir que el costo de un año de uso es de $1, 528, 864, 915 pesos mexicanos.
PEMEX en los dos primeros meses del 2008 exporto un millón 432 mil barriles diarios, con la tecnología actual de PEMEX se gastó 6.16 millones de dólares diarios para sacarlos pero se ganó 114.53 millones de dólares por día.
Esto quiere decir que en un año PEMEX gastó: $2, 248, 400, 000 dólares, pero ganó al año: $41, 803, 450, 000 dólares.
Si le restamos a lo ganado lo perdido obtenemos la cantidad de $39, 555, 050, 000


$41, 803, 450, 000 (ganancia anual

-$2, 248, 400, 000  (pérdida anual)
$39, 555, 050, 000 (ganancia total)
  
Y si dividimos esta cantidad con el gasto anual nos da un resultado de: 17.592532467532467532467532467532; esto quiere decir que la pérdida anual cabe 17.60 veces en la ganancia, en otras palabras la ganancia anual de PEMEX es de ¡1,760%!
Por lo tanto hago la siguiente pregunta, ¿Por qué asociarnos con empresas extranjeras que no tienen equipo para extraer crudo en aguas profundas? ¿Por qué no rentar ese equipo nosotros mismos?
  
PEMEX rentando a la empresa Noruega ’Ocean Ring’ gastaría en un año:
$1, 528, 864, 915 pesos mexicanos.
  
Ahora si le restamos este billón 528 millones 864 mil 915 pesos a la ganancia total de PEMEX obtenemos:

  $39, 555, 050, 000                      -  $1, 528, 864, 915
                $38, 026, 185, 085 Ganancia total   


O sea que la ganancia con todo y la renta anual de la empresa ’Ocean Ring’ sigue siendo a favor. Cualquier persona con dos dedos de frente podría ver que PEMEX es una empresa que se paga por si sola y que no necesita de la inversión extranjera para sobrevivir.
Me permito poner la siguiente analogía en cifras pequeñas para su mejor entendimiento:
Andresito tiene un sembradío de tomates en su jardín solo que se le pudren porque su papá considera que no son buenos y prefiere ir al súper ’La verdura feliz’ a comprar los tomates.  Su vecino Jorge le dice al papá de Andresito que le da $100.00 pesos diarios si lo deja cosechar sus tomates para que él los venda. Al papá de Andresito no le parece mala idea porque considera que va a ganar $700.00 pesos semanales por dejar que el vecino coseche unos tomates que a él hasta se le pudren; entonces acepta la oferta creyendo a Jorge su vecino un completo tonto. Andresito más listo que su papá duda de la inocencia de Jorge el vecino, que con su cara de tonto es acreedor de todos los demás vecinos de la cuadra.
Andresito investiga y se enteró que Jorge le paga a un jardinero $10.00 pesos diarios por cosechar sus tomates y que luego el los vende en el súper ’La verdura feliz’ y gana  $1500.00 semanales.
Andresito se da cuenta que el supuesto ’amigo’ de su papá solo lo hizo tonto aprovechándose de su inexperiencia en lo que se refiere a tomates, pues su papá no es campesino es un administrador que la quiso hacer de campesino.
Veamos ahora el papá de Andresito gana a la semana: $700.00
El jardinero gana a la semana: $70.00
Y  Jorge el vecino gana a la semana: $1, 500.00, menos los $70 pesos del jardinero son: $1, 430.00, menos los $700.00 pesos del papá de Andresito son: $730.00 pesos.
Jorge el vecino gana $730.00 pesos libres.
Andresito tuvo la idea de cancelarle el trato al vecino Jorge consiguió al jardinero y la ganancia del papá de Andresito se incremento, puesto que va a gastar $70.00 pesos en el jardinero y al vender en el súper ’La verdura feliz’ los tomates va a ganar $1, 500.00 pesos; la ganancia del papá seria de $1, 430.00.
Ahora si después de toda esta información consideras que PEMEX requiere urgentemente de la inversión extranjera, has de ser pariente o amigo de Jorge el vecino.
  
Pasa esta información a todos tus contactos para que la sociedad esté verdaderamente informada y no nos vendan espejos por oro.

 

Observación muy oportuna e importante del compañero Edmundo Gutierrez escrita en el periódico La Jornada

Observación muy oportuna e importante del compañero Edmundo Gutierrez escrita en el periódico La Jornada

 

Las rebanadas del pastel

De la lectoría y los narcodólares: “encontré en la página web del periódico The Independent un extracto del libro Bandit Roads, de Richard Grant, a ser publicado este 5 de junio en Inglaterra. La nota se llama Mexico’s war on drugs: Journey into a lawless land. Me impresiona muchísimo, de ser cierto, un párrafo que viene hacia el final del extracto, y del cual reproduzco las siguientes líneas: ‘el mayor componente de la economía mexicana sigue siendo el tráfico de drogas, estimado en cerca de 50 mil millones de dólares (anuales). De acuerdo con un estudio filtrado y elaborado en 2001 por la agencia de seguridad nacional Cisen, si se destruye el negocio de la droga la economía mexicana podría contraerse 63 por ciento’. Es muy preocupante, porque ese porcentaje de la economía mexicana sólo puede darse con la complicidad de autoridades, políticos, policía, sistemas de seguridad, y el sistema bancario” (Edmundo A. Gutiérrez, edmundo@inaoep.mx).

Artículos de Jaime Ornelas, Manuel Bartlett Díaz y de Ricardo Rocha

Artículos de Jaime Ornelas, Manuel Bartlett Díaz y de Ricardo Rocha

 TENDAJÓN MIXTO  

Punto de quiebre

 

 

Jaime Ornelas Delgado

Que opinen los mexicanos

 México está a punto de decidir su futuro. No es retórico decir que la decisión que se adopte sobre el sector energético marcará el futuro mediato e inmediato del rumbo del país. Así de trascendente resulta la decisión respecto de la propuesta que Felipe Calderón hizo sobre Pemex: se privatizan las actividades petroleras o el petróleo sigue en manos de la nación y se procede a la reestructuración completa del sector energético.

Si los debates que se han dado en el Senado fueran tomados en serio, un gobierno distinto, más sensible a la opinión pública que el actual, ya hubiera retirado la propuesta que envió al Senado y convocado a la nación a formular una propuesta distinta donde no sólo Pemex, sino a todo el sector energético, se mantuviera como propiedad de la nación para convertirlo en la palanca del desarrollo soberano, independiente y democrático del país. 

Como pocas veces, los mexicanos tenemos una oportunidad histórica que no debe perderse y la decisión debe y puede seguir caminos de civilidad si, como es de esperar, se consulta a todos los mexicanos sobre qué hacer con el sector energético que juega en México y el mundo un papel estratégico. Si como dicen unos y otros, el petróleo es de todos los mexicanos, lo menos que se puede hacer es consultar a los propietarios sobre el papel que quieren que desempeñe el sector energético en la sociedad nacional, incluyendo las energías alternativas antes que se apropie de ellas el capital transnacional.

Los mexicanos sabemos que Pemex es capaz de seguir cumpliendo las tareas de la industria petrolera, tal y como lo establece la Constitución, y en consecuencia no requiere ser desplazada por ninguna empresa privada. Esta es una opinión, cierto, y lo que se necesita saber es qué quieren los mexicanos de Petróleos Mexicanos y el petróleo, lo que obliga a una consulta, que no es extraña a la Constitución, que en su artículo 26 establece: “La ley facultará al Ejecutivo para que establezca los procedimientos de participación y consulta popular en el sistema nacional de planeación democrática”.

Esto es, la constitución contempla la participación y la consulta popular, no la niega ni la prohíbe, por el contrario la admite. Entonces a que esperar, hay que empezar a organizarla. Esta sería la salida política más conveniente, no hacerlo así puede ser socialmente riesgoso.

 

El presupuesto y los amigos del poder

Lo que le voy a contar es estrictamente cierto y se puede consultar en el portal de transparencia gubernamental y la página de Compranet.

A pesar de que el gobierno federal dispone de 70 mil mandos medios y superiores, de esos que tienen los sueldos más altos y se supone son los mejor calificados profesionalmente, a lo largo de 2007 y de los tres primeros meses de este año, se han erogado casi 4 mil millones de pesos en la contratación de empresas de asesoría y consultoría; es decir, todo o casi todo lo que deberían estar haciendo esos 70 mil burócratas lo elaboran los amigos de los funcionarios que crean su empresa y obtienen jugosos contratos.

Dos de esos contratos llaman la atención, uno que benefició a Héctor Reyes Retana, quien fuera director del Banco Nacional de Comercio Exterior en el gobierno de Fox y que el 15 de enero de 2007 fue contratado por el mismo banco para que diseñara el fideicomiso “Pro México” que sustituyó al propio Bancomext. El contrato, por 3 millones de pesos, venció en abril pasado. La verdad es que 3 millones de pesos en 15 meses no es mal negocio, sobre todo si se considera que Reyes Retana fue nombrado director del Fideicomiso “Pro México” que le pagaron por crear para enterrar a la institución que dirigió.

Pero el siguiente contrato tampoco está mal. Aarón Dychter, subsecretario de Transporte en el gobierno de Fox, fue contratado del 15 de mayo de 2007 al 31 de diciembre del mismo año, es decir siete meses y medio, con el fin de hacer la “reingeniería de los Ángeles Verdes”. Le pagaron 3 millones 420 mil pesos sin que, por cierto, no se registrara qué fin tuvo la mencionada reingeniería –que tal vez debió haber hecho como subsecretario de Transporte.

Una partida que destaca, es la que importó 18 millones de pesos que comprende rubros como “asesoría especializada en materia de difusión”, “asesoría para la elaboración del manual de bienvenida para el personal de la presidencia” o “asesoría en materia de análisis político”.

Y para cerrar con broche de oro, ¿quién cree usted que ofreció por 252 mil pesos conferencias sobre la “excelencia” a los miembros de las fuerzas armadas, pues nada más ni nada menos que el licenciado Miguel Ángel Cornejo, quien también vendió al gobierno, por 514 mil pesos, 2 mil agendas tituladas “El poder del líder edición 2008”. 

 

El tesoro ya tiene dueño

Se acuerda usted que todo empezó con ese comercial que anunciaba que México tenía un tesoro en el fondo de mar y que era necesario ir por él –claro acompañado de empresas extranjeras– para solucionar todos los problemas del país, pues lamentamos anunciar que el país más bien tenía ese tesoro y que ya ni siquiera hay que ir a buscarlo a las aguas profundas del Golfo, ya que, según se ha visto recientemente, el mentado tesoro ya lo tiene en su poder Carlos Romero Deschamps, el dirigente nacional de los petroleros quien hoy, vivillo que es desde chiquillo, ha sellado una alianza con la miss Gordillo para seguir lucrando con las cuotas sindicales. (Por este concepto, entre 2005 y 2007 el sindicato de Deschamps recibió, en promedio 49 mil 800 pesos por hora de cuyo destino jamás se rinden cuentas) .

 

 

 

 

Petróleo: autonomía o sometimiento
Manuel Bartlett Díaz
12 de junio de 2008

 

 

 

El precio del petróleo generó una crisis mundial. El tema está en los medios internacionales. Divide a los países en productores o consumidores; éstos en diferentes tonos exigen mayor producción para ellos y menos precio, pero la balanza del poder no está de su lado. Bush exige a Arabia Saudita más producción con amenazas, el rey Abdullah lo rechaza y le señala que no es sólo crecimiento de la demanda sino la economía deficitaria de Estados Unidos y su geopolítica.

El Financial Times de Londres editorializa el 16 de mayo: “Es tiempo de convocar al Grupo de los Ocho con tres objetivos: impulsar la eficiencia para reducir la demanda; la inversión para aumentar la oferta, y asegurar el reciclamiento de los billones de dólares que reciben los productores de los consumidores, de regreso a los consumidores”. Una de las formas que propone es “un acuerdo entre las compañías nacionales, como Pemex en México y las compañías como Chevron y British Petroleum. Un grupo tiene petróleo y el otro tecnología y experiencia”. Suena conocido. Los ocho se reunieron el 8 de junio y pese a exigencias de presiones para someter a los productores, con lenguaje diplomático propusieron lo mismo: más producción, menos despilfarro. Respecto a los productores se mencionaron los subsidios a las gasolinas, que ya no soportan los países en desarrollo, arriesgando inestabilidad social.

La histeria de los países consumidores se revela en artículos internacionales catastróficos: “será el dislocamiento financiero”, “la caída del nivel de vida”, sostenidos durante años por el bajo precio del petróleo, o sea, la constante transferencia de riqueza de los productores a los consumidores.

La situación apunta al fortalecimiento de los petroleros: Arabia Saudita, Rusia, que reunió esta semana a todos los directores de las petroleras occidentales en el primer informe del presidente Medvedev. Ahí estuvieron pese a acciones renacionalizadoras, conflictos locales con British Petroleum, con Shell y a la airada declaración del director de Exxon de que en Rusia no hay respeto a la ley.

En México la balanza del poder hacia los petroleros no nos beneficia. El gobierno ha decido seguir los dictados de los poderosos aunque estén hoy en desventaja. Apegado al Financial Times, el proyecto es producir más para ellos sin tomar en cuenta las reservas ni el aprovechamiento máximo nuestro. Eso es lo que significa que Carstens insista en que no tenemos recursos pese al elevado precio del petróleo porque se nos va —se recicla— en importación de gasolina y gas. No hacen nada pese a la urgencia para corregir esta situación absurda sólo explicable por compromisos de gobierno de no hacerlo, y de refinar en su caso como lo propone Calderón con empresas extranjeras en México para cederles las ganancias y el destino del producto.

La preocupación del director de Exxon sobre el respeto a la ley en México no inquieta, el contratismo que tratan de imponer sólo “le da la vuelta a la ley”, el legalismo transnacional es circunstancial.

La crisis mundial no altera a Calderón, el proyecto está decidido y de permitírselo el Congreso, nuestra industria petrolera será colonizada y convertida en “recicladora” de dinero hacia Estados Unidos, fortaleciendo su economía en lugar de la nuestra. Tendremos menos recursos para combatir la pobreza y ellos tendrán más para reforzar la infame muralla fronteriza levantada para detener a los pobres; ellos no serán reciclados, sólo el dinero del petróleo.

mbartlett_diaz@hotmail.com

Ex secretario de Estado

 

Detrás de la Noticia
Ricardo Rocha
12 de junio de 2008

 

 

 

El juego que todos jugamos

Así se titulaba la obra del gran Alejandro Jodorowsky que en mis tiempos de universitario se representó cientos de veces en cuanta compañía amateur o profesional había entonces. Se trataba de una sucesión, más o menos hilvanada, de escenas inspiradas en los conductistas de moda, en las que se recreaban situaciones sobre los más contrastantes sentimientos humanos: los celos, el deseo, el egoísmo, el aislamiento, la felicidad, el odio, la indiferencia y, en fin, el amor y el desamor. Todo a base de los llamados sicodramas que plasmaban en el escenario las angustias existenciales —que ya se comenzaban a padecer en esos tiempos— con buenas dosis de realismo y un sentido del humor ciertamente ácido.

Hoy se me agolpan todos esos recuerdos a propósito del episodio melodramático de Santiago Creel que, ya que estamos en el teatro, nos remite a Calderón —pero De la Barca— con aquello de que “yo sueño que estoy aquí, de estas prisiones guardado, y soñé que en otro estado más lisonjero me vi”. O a lo otro de que “en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son, pero ninguno lo entiende”.

Así, en este país, el juego que todos jugamos es el de la democracia. Por supuesto que sólo cuando nos conviene. En sus dos variantes: la representativa y la participativa. A ver, en el centro del debate nacional está ahora la consulta de Marcelo Ebrard sobre la propuesta petrolera de Felipe Calderón. Y mientras transcurren los foros sobre la ya de por sí polémica reforma, crece también la rabiosa discusión sobre la conveniencia de una consulta popular que juzgue la iniciativa presidencial. Todo, antes de su resolución final en el Senado de la República.

Por lo pronto, los panistas y el gobierno federal van perdiendo de todas todas. En términos boxísticos, los panegiristas de la reforma han sido auténticos flanes para los críticos de la iniciativa y para quienes de plano se oponen a ella. Como si se tratara de peleas de dar lástima entre esqueléticos pesos mosca que son apabullados por la pegada contundente de auténticos pesos completos. La pura lista de unos y otros es un adelanto de una ya larga serie de nocauts efectivos.

En lo que hace al debate por la consulta la paliza va por el estilo. Los oficialistas ya perdieron la batalla de la supuesta inconstitucionalidad. Los más prestigiosos especialistas del derecho se han pronunciado claramente: la consulta no sólo es legal, constitucional y legítima, sino lógica y moralmente necesaria para la vida democrática de la nación. Así de claro.

Por eso ahora la descalificación se basa en la simpática tesis de que todos somos idiotas y que nuestro limitado raciocinio no nos da para decidir en un asunto tan complejo, por lo que este ejercicio de democracia participativa debe ser descartado. En cambio, para eso está nuestra democracia representativa. Que decidan nada más nuestros próceres en el Congreso. Al fin que ya podemos estar seguros de que en lo científico hay decenas de Einstein y Madames Curie entre nuestros legisladores. Que en lo moral sobran los émulos de Ghandi y la madre Teresa. Y en lo patriótico, todos se asemejan a Hidalgo, Morelos y la corregidora.

Los oportunistas de la democracia también ofenden nuestra inteligencia con la desmemoria. Como si no estuviesen allí los hechos incontrovertibles tan sólo en los tiempos muy recientes: en agosto del 2000, los diputados panistas pidieron incluir en la Constitución las figuras de referéndum, plebiscito e iniciativa popular; en julio de 2007 el PAN del DF exigió al gobierno perredista que hiciera una consulta ciudadana sobre el trascendente asunto de los parquímetros en Polanco y Anzures; en el mismo mes el actual senador Felipe González propuso un plebiscito para determinar si los sacerdotes podían ocupar cargos de elección popular; al finalizar ese año otro senador en activo, Juan Bueno Torio, impulsó otra vez una iniciativa de reforma constitucional para incluir plebiscito y referéndum porque “la voluntad de los ciudadanos es la autoridad máxima”.

Por eso Santiago Creel estaba condenado al fracaso. Imposible arreglar en semanas una incongruencia de años. Pero el miedo suele ser un consejero despiadado. Decíamos apenas la semana pasada que la batalla por la consulta podía ser sanguinaria. Y ya hay un primer muerto.

ddn_rocha@hotmail.com

 

Artículo de Carlos Monsiváis

Artículo de Carlos Monsiváis

 Levantar el polvo, limpiar la casa
Carlos Monsiváis
8 de junio de 2008

Aprimera o cuarta lectura resulta incomprensible el alegato del presidente Felipe Calderón, a propósito de la ola criminal que ha sometido al país a muy elevadas cifras de muerte y muy considerables cuotas de pánico. “Lo que comentaría con ustedes —les afirmó a los empresarios de Puebla— es que si hay polvo saliendo de las ventanas, yo diría que no se preocupen, estamos limpiando la casa y poniéndola en orden. Pero vamos terminar esa tarea” (4 de junio de 2008). Brotan las preguntas o los asombros.

* * *

Calderón califica de lo que sería “talacha de plumero” la ofensiva delincuencial más terrible que se conoce en México. Han sido asesinados veintenas de policías y agentes federales, la mayoría por su defensa de las instituciones, han muerto jefes policiacos, jueces y transeúntes, se ha torturado a cientos de personas, se ha inhibido a la población de varias ciudades, se ha reducido (por miedo) el turismo, se han intensificado los secuestros, se ha exhibido el inmenso poder de compra del narcotráfico y algunos (apenas algunos) de los alcances del lavado de dinero, y eso es “polvo saliendo de las ventanas”. Unas preguntas al respecto:

 

—¿Quién provoca la remoción del polvo? El gobierno federal ciertamente no, porque lo ocurrido no lo tiene como protagonista central sino como registradora funeraria y como relator muy inadecuado de las matanzas. Tampoco, a menos que el lenguaje se mande solo, cuando se habla del “polvo” que sale de las ventanas, se alude a los muertos, heridos, torturados, porque sería una manera muy despótica de referirse a seres humanos, entre ellos miembros de las fuerzas de seguridad pública, algunos emboscados, o vencidos por la disparidad del armamento o asesinados mientras dormían o traicionados por sus compañeros. Nadie, sensatamente, podría referirse a ellos como “polo”, a menos que en un discurso gubernamental se introduzca una cita bíblica por entero ajena al tema: “Polvo eres y en polvo te convertirás”, aplicable a todas las casas, se limpien o no. ¿Pero con qué objeto introduciría Calderón la condición mortal del ser humano en un discurso sobre las graves limitaciones de control del gobierno federal y los gobiernos de los estados?

 

* * *

Llama ya no tan poderosamente la atención, la expresión tranquilizadora de Calderón. “Yo diría que no se preocupen: estamos limpiando la casa y poniéndola en orden”. Así que toda esta atroz temporada de crímenes, estallidos de gran corrupción e impotencia social y policial es el resultado de una notable operación limpieza. Más preguntas: ¿cómo se entiende “la limpieza”? ¿La cadena de homicidios es una acción federal deliberada? ¿La casa se limpia mientras la sangre entra? ¿La puesta en orden es una movilización de las agencias funerarias? ¿Y cómo se explica la otra aclaración de don Felipe: “Mi administración está inmersa en una campaña frontal y seria contra la delincuencia organizada y por la recuperación de la seguridad en el país, acciones que generan tensión y espectacularidad”?

 

¿Lo que está pasando es, insisto, fruto de un plan y todos estos ires y venires de las ejecuciones y los cadáveres calcinados y las decapitaciones y las embestidas contra grupos de policías y agentes, proviene de la estrategia que genera tensión y espectacularidad? Si Calderón tenía algo distinto en mente cuando se jactó de su eficacia, ¿por qué no lo dijo? Él ha sido muy enfático al señalar que la privatización (está bien, no es privatización sino oportunidad de la riqueza instantánea en cada refrigerador, en cada cama de hospital, en cada aula, en cada carretera y bomba de agua), ¿por qué no alivia nuestra tensión ante la espectacularidad y nos dice de qué se trata su operación polvo?

 

II

El odio instantáneo a la propuesta múltiple, encabezada por el gobierno de la ciudad de México, a una Consulta sobre la Reforma Energética, prueba que la intolerancia comienza en la incomprensión. ¿Cómo puede una consulta descarrilar la reforma energética? ¿Por qué los ciudadanos no entienden nada sobre el tema y no entenderán por lo visto? ¿Es el analfabetismo energético la causa del pizarrón desértico en que se ha convertido el alud de declaraciones oficiales? (La metáfora es infortunada pero se debe a su incondicionalidad con las explicaciones).

 

* * *

¿En dónde radica la disidencia en el orden nacional? ¿Cómo a pesar de la desigualdad de fuerzas los que quieren ejercerse como ciudadanos insisten en movilizarse? ¿Se complementan las lecciones de las décadas de protesta y las de las décadas de exaltación de los corruptos? ¿Qué posibilidades tiene la disidencia de ejercer el poder a través de las rectificaciones de los gobiernos? Sí se avanza: la derecha no gobierna en la ciudad de México, sí aprueba la Asamblea de Representantes del DF la despenalización del aborto, las sociedades de convivencia, y los desnudos masivos en el Zócalo, por ejemplo. Y las movilizaciones cuentan, esa gran cartografía disidente tiene un peso enorme en la vida urbana y, al mismo tiempo, se ha incorporado a la vida cotidiana. El tumulto no deja ver a la multitud, la confederación de gritos oculta la protesta, el sentimiento de indignación moral se expresa por la presencia de cientos de miles. Según datos oficiales, de 2001 a 2006 hay en la ciudad de México en promedio 5.4 movilizaciones al día, en las cuales el 65% de los asistentes acude en pos de la solución de causas federales y el 26% por demandas a los órganos legislativos o a los partidos políticos. Y en 2006 las marchas de protesta son un gran logro poblacional de la crítica.

 

A momentos, parece que toda la ciudad es un hervidero de la disidencia; a ratos parece que no pasa nada; por lo común, se menciona al ojo del huracán en su versión “posmoderna”: si se quiere que el huracán no nos sorprenda, que el huracán estalle por sectores, por actitudes, por protesta de vecinos, por marchas jubilosas y airadas, por las exigencias de los gremios. Protesta y caos vial, marchas y parálisis urbana. Sí, hay hábitos de arraigo domiciliario, pero nadie le toma fotos o le graba un video dos veces a la misma multitud.

 

 

Escritor

Artículos de Alejandro Nadal, de Manu Dornbierer, de Jaime Avilés y de Gustavo Iruegas

Artículos de Alejandro Nadal, de Manu Dornbierer, de Jaime Avilés y de Gustavo Iruegas

Alejandro Nadal

Fundamento constitucional de la consulta popular

El debate sobre el fundamento legal de la consulta popular que organiza el Gobierno del Distrito Federal (GDF) corre el riesgo de tomar un giro equivocado. A la Secretaría de Gobernación (SG) y a los promotores de la infeliz reforma energética les conviene este desvío que pasa por invocar el artículo 26 constitucional.

Ese artículo menciona explícitamente la participación y la consulta popular, pero la SG sostiene que eso se refiere exclusivamente al sistema nacional de planeación y que se trata de una facultad reservada al Ejecutivo federal.

Eso es cierto pero irrelevante. Y por eso a la SG y a Los Pinos les conviene centrar el debate en ese terreno.

El fundamento a nivel constitucional de la consulta ciudadana que organiza el GDF se encuentra en el artículo 124. Ese precepto señala que las facultades que no están expresamente concedidas por la Constitución a los funcionarios federales se entienden reservadas a los estados.

En ninguna parte de la Constitución se establece que organizar consultas ciudadanas es una facultad que compete exclusivamente a las autoridades federales. Más allá del artículo 26 antes mencionado, en otros ámbitos de la vida pública, los estados pueden recurrir a la consulta popular y otros mecanismos de democracia directa.

Se podría pensar que el Distrito Federal no es un estado, aunque sí se parece mucho a una entidad federativa. Es cierto que todavía arrastramos esta aberración política y legal. Pero en el tema que nos ocupa, ¿qué dice la Constitución? El artículo 122 dice que corresponde al Congreso de la Unión “legislar en lo relativo al Distrito Federal, con excepción de las materias expresamente conferidas a la Asamblea Legislativa”.

Aquí parecería que queda plasmado un sistema de reparto de atribuciones distinto al del artículo 124. No es así. Lo único que está haciendo este párrafo del 122 es establecer una división del quehacer legislativo para el Distrito Federal entre el Congreso federal y la Asamblea Legislativa.

Ahora bien, la Constitución no otorga de manera explícita a la Federación la atribución de organizar consultas ciudadanas en el Distrito Federal. Por tanto, organizar ese tipo de ejercicios de democracia directa es una facultad reservada al GDF. Se aplica el principio general del artículo 124 constitucional.

Por si fuera poco, el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal (aprobado por el Congreso federal en 1994) establece entre las facultades del jefe de Gobierno del DF (artículo 67 fracción XXX) “convocar a plebiscito en los términos de este estatuto”. El artículo 68 impone limitaciones al uso de este mecanismo: no podrán someterse a plebiscito materias de carácter tributario o fiscal, cuestiones del régimen interno de la administración pública del DF o actos cuya realización sea obligatoria en los términos de las leyes aplicables. Y termina el artículo diciendo que no habrá plebiscito en los casos en los que la ley lo prohíba expresamente. Como sabemos, no hay una ley que prohíba una consulta ciudadana sobre asuntos como el de la reforma privatizadora de Petróleos Mexicanos (Pemex).

El jefe de Gobierno ha invocado como fundamento jurídico de esta consulta a la Ley de Participación Ciudadana del Distrito Federal (LPCDF). En el oficio turnado al Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) se hace referencia a los artículos 42 y 44 de la mencionada ley. El artículo 42 de la LPCDF establece que se pueden someter a consideración de la ciudadanía cualquier tema que tenga impacto trascendental en los distintos ámbitos temáticos y territoriales del Distrito Federal. La reforma privatizadora de Pemex cae dentro de ese artículo como anillo al dedo.

La LPCDF fue aprobada por la Asamblea Legislativa y es una prueba clarísima de que en materia de reparto de atribuciones, el GDF mantiene la facultad de organizar consultas ciudadanas y de usar otros mecanismos de democracia directa. Aquí está la prueba más clara de que no es la Federación quien tiene esa atribución para el Distrito Federal. Se aplica el principio general del artículo 124 constitucional.

El Estado mexicano es parte de numerosos tratados internacionales que consagran los mecanismos de democracia directa. El artículo 133 de la Constitución fija que esos tratados son “la ley suprema de toda la Unión” y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la Suprema Corte de Justicia de la Nación han reconocido en diversas tesis que los mecanismos de participación ciudadana y de democracia directa están de acuerdo con la Constitución.

Los señores Creel, Mouriño y Calderón no tienen argumentos legales para oponerse a esta consulta. Le temen al resultado y por eso se aferran a falacias sin sentido. Es un grave error seguirles la corriente en una discusión delimitada por sus intereses funestos. El artículo 124 constitucional y la LPCDF son la base constitucional y legal de la consulta ciudadana.

SATIRICOSAS
El miedo a la libertad de expresión 

Manú DORNBIERER
06/06/2008, 20:06:15 PM


El miedo a la consulta popular sobre el destino del petróleo de México que manifiesta el inefable saqueador confeso de PEMEX, Juan Camilo Mouriño, nos obliga a preguntar hoy que se celebra la libertad de expresión si en serio cree estar calificado para amordazar a 9 millones de capitalinos plus otros tantos que se unan en más ciudades del país a la propuesta de consulta popular del Jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard. Va demasiado lejos ese chico en el poder como le llaman los españoles al tesorito-bombón impuesto en Bucareli de un presidente espurio al que no reconocemos otros muchos millones de mexicanos y al cual el jurista Carrancá y Rivas vaticinó en el debate del Senado la destitución y hasta cárcel por su insistencia entreguista.

Están equivocados los que creen aún que la TV, la radio y la parte de la prensa que paga Calderón -con nuestro dinero además y cuyas baterías enfoca exclusivamente contra López Obrador- puede convencer a la gente de su “equivocación” cuando está sufriendo en carne propia las atroces consecuencias del panismo traidor. Los mexicanos han aprendido a detectar la propaganda goebbeliana inspirada también en el miedo a la libre expresión popular y a la libertad de prensa. Denuncia Carmen Lira, directora de La Jornada: “En México, hasta hoy, los miles de millones de pesos en publicidad gubernamental son entregados a Televisa, TV Azteca, Radio Fórmula y a todos aquellos medios que se encargan de ensalzar los programas de gobierno y personajes a su servicio. Al parecer La Jornada vive, esencialmente, del dinero de la venta de alrededor de 200 mil ejemplares diarios; otros periódicos, que apenas distribuyen 50 mil, viven de los miles de millones de pesos que obtienen de publicidad, aunado a los privilegios que les otorga el poder por estar sometidos a él. Es el precio que debe pagarse en un sistema capitalista cuyo poder entiende perfectamente que para mantener su dominación es indispensable que la oposición, cualquier real oposición debe ser controlada y cercada mientras se apoya a los leales al sistema para gozar los cantos de las sirenas”.

Es cierto. Y cualquier periodista que no se venda al inicuo calderonismo tiene que luchar constantemente contra él. En cuanto a la gente que no tiene alguna tribuna tradicional para expresarse, lo puede hacer hoy en día por Internet. Preparando este artículo sobre la libertad de expresión que en México se celebra el 7 de junio, me llegó el mail que transcribo a continuación, tal y como fue enviado al sitio de Internet de Rami Shwartz en donde hoy me encuentro. www.satiricosas.mexico.org. Escrito en minúsculas tiene una importancia mayúscula. Es el testimonio directo de un hombre que vive a diario los lamentables resultados del entreguismo de Fox, impune y olvidado, que en un país democrático estaría en la picota. Se trata de un lector empleado en una compañía extranjera proveedora de PEMEX. He aquí su invaluable testimonio:

“Manu. Gracias a tu reportaje si así se le dice. (Perdón por mi ignorancia) “proyecto Yucatán vs entreguismo de Calderón” no sabes cuanto gusto nos da a muchos mexicanos que personas como tu estén del lado de los que consideramos que la política del presidente en turno es entreguista. Cien por ciento. Pues nosotros hemos vivido en carne propia la ingratitud de aquellos que una vez pidieron nuestro voto y ya en el poder no les importa el futuro de México. Y digo esto porque trabajo en una de estas empresas extranjeras que trabajan para PEMEX y que sin experiencia en la zona controlan ya los ductos de la zona sur llamándole a ese control
“mantenimiento” pero que en realidad realizan los trabajos con personal mexicano y solo de membrete tienen sus firmas, pues todos los trabajos incluyendo la ingeniería es mano de obra mexicana y todo por que Calderón atiende intereses de extranjeros y no los intereses de los mexicanos a pesar que cuando candidato se autonombro “presidente del empleo” ¿cual? te envió un cordial saludo y que dios te bendiga siempre”.

El Senado debería invitar al Debate a personas como este señor, cuya dirección electrónica omito para no perjudicarlo. Ciudadanos, que no hablan de oídas y ofrecen un testimonio directo, contundente, irrefutable y padecido en carne propia, de la traición de los presidentes panistas a México. Esos ¡que “van por más”! Hay sin duda personas que se apuntarían como testigos protegidos y constituirían importante y calificada consulta popular dentro de “las instituciones”, como suplica el ignorante Mouriño.

En el mismo sentido, la revista Contralínea, del 15 de mayo, dirigida por el periodista Miguel Badillo, publicó un amplio reportaje intitulado “Negligencia de transnacionales en Burgos”. Ana Lilia Pérez/ David Cilia, fotos/ enviados, dicen: “La explotación de la Cuenca de Burgos por consorcios extranjeros no ha dado beneficio alguno a Pemex ni a la economía local.

La paraestatal contrata obras que supuestamente deberían hacer las trasnacionales, las cuales incurren en incumplimientos de contrato al tener abandonadas muchas de las áreas que deberían tener mantenimiento…. Durante más de 50 años, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha destinado infraestructura, recursos materiales y humanos para explotar la Cuenca de Burgos. En el sexenio pasado, la zona fue promocionada en el extranjero por el entonces presidente Vicente Fox y su secretario de Energía, Felipe Calderón, como un área de oportunidad para las transnacionales dedicadas a la venta de hidrocarburos y sus derivados.

El interés de las petroleras en Burgos no era un asunto menor: se trata de la región productora de gas no asociado más importante de México. Aunque los gobernadores de los estados donde se ubica eran de extracción priista (Natividad González Parás, Nuevo León; Enrique Martínez, Coahuila, y Tomás Yarrington, Tamaulipas), defendieron a ultranza el proyecto impulsado por el gobierno del Partido Acción Nacional, pese a su inconstitucionalidad, promovieron los contratos de servicios múltiples (CSM) como la panacea para despuntar la economía local…”.

Los reporteros de Contralínea citan a Manuel Bartlett, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado de la República durante la (des)administración de Fox: “Ello fue la primer muestra de que, en pos de los beneficios privados en materia energética, muchos priistas estaban dispuestos a traicionar los preceptos del partido”, reflexiona el expresidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado de la República, Manuel Bartlett Díaz quien explica que en su obstinación de privatizar áreas estratégicas de Pemex, Fox utilizó a algunos gobernadores como cabilderos para convencerlo de que cesara en sus denuncias” .

De periódicos y periodistas.
Por fortuna, hay periódicos que mantienen a través de los sexenios libertad y dignidad profesional en todo el país, incluso cuando sus dueños provienen de familias conservadoras. Me congratulo de haber publicado durante 30 años y seguir haciéndolo en muchos periódicos de los estados para poder dar testimonio de su verticalidad. Y me alegra que algunos de ellos como los “Zócalo” de Coahuila me inviten hoy a sus páginas. No toda la prensa es venal en México ni todos los periodistas se prostituyen. Los hay que no han querido arrodillarse. Tal es el caso en el D.F. del dueño de Diario Monitor, José Gutiérrez Vivó, arruinado por los gobiernos panistas por el crimen de haber entrevistado en radio cada mes al Jefe de Gobierno López Obrador, cuando Marta Sahagún quería ser presidenta de México.

En reciente viaje al cada vez más hechizante Yucatán visité por fin el bravo periódico Por Esto! fundado hace 17 años y hoy con 70 mil ejemplares en días hábiles y 80 mil los fines de semana. Su director Mario Renato Menéndez es un titán del periodismo. Ex preso político, siempre victorioso ante el acoso permanente fuerzas oscurantistas que pretenden que México sea un país de ignorantes y fanáticos, no le tiene ningún miedo a la total libertad de expresión. Es habitual que Por Esto! con toda responsabilidad y pruebas se lance contra los siniestros mitos del neoliberalismo, pilares de los miramones panistas. Ha denunciado por ejemplo las narcoactividades de Roberto Hernández.

El periódico recibe agresiones -granadas últimamente- pero sus lectores cada día aumentan y el diario día tras día abre amplios caminos de democracia. Dominar no sólo Campeche sino también Yucatán era el sueño de tesorito que posee ahí muchas gasolineras, pero se le cebó y el estado pudo sacudirse al panismo después de soportar a un Laviada.

Debo agradecer mi presencia en Por Esto! al Diario de Yucatán, del primo de Mario Renato, Carlos Menéndez, quien me corrió por haber llamado a su tocayo Castillo Peraza, simplemente “La Peraza” por características conocidas del mentor de Calderón. El mote de “Leperaza” era el que le daban al panista (desde 1967) los reporteros capitalinos cuando era rival de Cuauhtemoc Cárdenas en la contienda por la Jefatura de Gobierno en el DF en 1997. El ideólogo de Acción Nacional, trabajó 6 años para el PRI de López Portillo en un desaparecido Diario de Campeche, instalado precisamente por el Diario de Yucatán. CCP convivió con el actual presidente espurio durante tan loable empresa consistente en servir a Jolopo que quería destruir al campechano Carlos Sansores Pérez, padre de la actual diputada de Convergencia, Layda Sansores San Román. Seis años vivieron en Campeche Castillo Peraza y su asistente Felipe Calderón, en el hotel Baluartes de la familia Arceo. De manera que cuando los panistas le echan en cara su pasado priismo a muchos políticos enemigos, no deben olvidar el ramplón priismo de estos dos próceres blanquiazules.
En fin, felicidades a los que no temen la verdad ni a su libre expresión.
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www.satiricosas.mexico.org

 

 

Desfiladero

Jaime Avilés

■ Calderón: el vendedor de Pemex se postrará en España ante el rey y Repsol

Pasado mañana, Felipe Calderón llegará a España para postrarse ante el rey Juan Carlos, el exigentísimo José Luis Rodríguez Zapatero y los magnates de los grandes consorcios ibéricos que en 2006 le impusieron el grotesco disfraz de “presidente” a cambio de que les entregara una porción de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Durante su visita de cinco días a Madrid, Barcelona y Zaragoza, Calderón se las verá negras cuando trate de explicar, primero, por qué sus petrosenadores (Manlio Fabio Beltrones, Francisco Pemexgate Labastida y Santiago Creel) no fueron capaces de consumar el madruguete legislativo que, según sus más íntimas promesas de campaña, aprobaría por sorpresa la llamada “reforma energética”.

A continuación, deberá justificar por qué los defensores de su proyecto han perdido los ocho debates que hasta ahora se han llevado a cabo en el Senado de la República, o por qué los levantacejas de los medios electrónicos, o las plumas flamígeras de la prensa de derecha, no han podido convencer a nadie de que a nuestro país, hundido como está en la miseria, le conviene vender una industria que deja 3 mil millones de dólares mensuales.

Curándose en salud ante los regaños que seguramente le esperan por lo mal que ha manejado este asunto (y todos los demás: empleo, alimentos, inflación, narcotráfico, derechos humanos, etcétera), hace unos días Calderón mandó de avanzada a su publicista de cabecera, el contrabandista de odios, Antonio Solá, quien durante un coctel auspiciado por la Secretaría de Relaciones Exteriores y la embajada de México en Madrid declamó un espot en vivo y en directo al asegurar que la “apertura” del sector energético es “casi” un hecho.

Para corroborar las palabras de Solá, ahora Calderón llevará consigo recortes de periódicos (ya podemos imaginar de cuáles), devedés con noticiarios de Televisa y Tv Azteca, y desde luego encuestas, muchas encuestas –encargadas por ejemplo a Gea-ISA, la empresa de Jesús Reyes Heroles González Garza, director de Pemex–, con todo lo cual intentará tranquilizar a sus patrones y pedirles sólo un poco más de tiempo. Y sobre todo comprensión: él nunca había gobernado a nadie y todavía está aprendiendo.

Con la muy valiosa ayuda de Felipe González, de José María Aznar y de otros cabilderos de lujo, el rey Juan Carlos y Rodríguez Zapatero escucharán, disimulando su impaciencia y su disgusto, que de acuerdo con la agenda del desesperado hombrecito de Los Pinos, faltan sólo un mes y algunos días para que termine la pesadilla en que se ha convertido el debate en el Senado y entren en vigor los acuerdos, nada secretos, que ha establecido con los líderes parlamentarios del PRI y del PAN, a fin de que el Poder Legislativo inicie un periodo extraordinario de sesiones y apruebe finalmente sus medidas privatizadoras, con “algunos cambios”, que ya preparan Beltrones, Labastida y Gamboa Patrón, en combinación con los chuchos del PRD.

Después de ese amargo trance madrileño, Calderón aterrizará en la antigua “ciudad condal”, que muchos latinoamericanos avecindados en Cataluña han rebautizado como “ciudad congal”, donde habrá de reunirse con los dueños del poderoso banco La Caixa, propietarios de Aguas de Barcelona, una empresa fundada en 1887, que en la actualidad controla por completo el sistema de agua potable de Saltillo, Coahuila, donde impone sus tarifas de la manera más abusiva, cobrando lo que quiere, evadiendo impuestos, dañando el medio ambiente y devastando los mantos freáticos de la región sin que el municipio, ni el gobernador Humberto Moreira, le digan nada de nada.

Sin duda, al llegar al edificio inteligente de Aguas de Barcelona –donde el consorcio le solicitará apoyo para apoderarse de 20 ciudades mexicanas más–, Calderón recibirá un fuerte aplauso porque en 2003, todavía como director del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, afirmó que la privatización del agua potable de Saltillo era un “caso de éxito”, que hoy, aquí entre nos, debe ser documentado detalladamente porque es todo un modelo de lo que se planea hacer con Pemex.

En algún momento de su gira, asimismo, Calderón saludará a los accionistas de Gas Natural de México, una filial de Repsol, que distribuye gas asociado del petróleo, como combustible de uso doméstico, en toda el área metropolitana de Monterrey y, al igual que Aguas de Barcelona, cobra tarifas leoninas por prestar un servicio vital para cientos de miles de personas, jurídicamente indefensas.

Habrá, pues, que seguir con detenimiento los avatares del viaje calderónico a España, porque éstos nos darán la clave de muchas cosas. Pero ello no debe distraernos de la tarea central de estos días, que es la organización de la consulta nacional sobre la venta de Pemex, un tema que los periodistas ibéricos no le tocarán para nada al empleado de Juan Carlos I (y si alguien supone lo contrario, que diga cuánto está dispuesto a apostar).

Al respecto, hace días, un insigne escritor de la ultraderecha mexicana señaló en un artículo de prensa que un populista predica “ideas que sabe falsas entre personas que sabe idiotas”. ¿A quién se refería? Quizá a Beltrones porque, en opinión de éste, “no necesitamos andar haciendo consultas para entender bien lo que quiere el pueblo de México”. O probablemente a Reyes Heroles, para quien el del petróleo “es un asunto demasiado complejo como para someterlo a consulta popular”.

O a Georgina Kessel, la secretaria de Energía, para quien la decisión sobre la venta de Pemex “se tomó en 2006” (al calor del fraude electoral). O acaso a Santiago Creel, quien antes de insinuar, como lo hizo el jueves, que la consulta constituye una amenaza a la paz pública, había observado que saldría “carísima”, tras lo cual comentó, lleno de consternación: “¿de dónde vamos a sacar ese dinero?”.

El Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, como salta a la vista, sigue por el buen camino: los balbuceos de la ultraderecha no convencen a nadie, no sólo cuando tratan de justificar la venta de Pemex sino cuando intentan descalificar la consulta, que se realizará el 27 de julio en el Distrito Federal y sin duda en muchas otras ciudades del país.

A todas las personas que deseen colaborar en la difusión de este ejercicio democrático representando en calles y plazas públicas la brevísima obra de teatro llamada El Loro Negro, se les invita a una reunión el próximo sábado 14 de junio en el parque México de la colonia Condesa a las 12 horas, y a quienes vivan en el interior del país y compartan el mismo interés se les ruega comunicarse a la dirección electrónica jamastu@gmail.com, para ponernos de acuerdo sobre la fecha del estreno, dentro de cuatro fines de semana, a más tardar.

Para comunicarse con El Loro Negro www.eloronegro.blogspot.com

 

Gustavo Iruegas /I

¡Castrar al Sol!

El sino trágico de México, tantas veces refrendado en los avatares de la historia, contiene también la determinación de su pueblo de enfrentar con coraje y entereza la desventura, la adversidad, el abuso y aun la traición.

En los primeros capítulos de la epopeya nacional está la destrucción de las civilizaciones originarias de esta tierra con la que empieza el relato de la tragedia. Maya es la querella y el lamento que mejor condensa el crimen: “¡Castrar al Sol! Eso vinieron a hacer aquí los extranjeros”. El atroz asalto fue tan tremendo como habría sido acabar con la luz y con la vida.

Roto el orden social, invalidada la moral, desechada la religión, desorganizado el poder y dispersa la nación, los antiguos mexicas, mayas, texcocanos, tlaxcaltecas y las demás naciones encontraron que, además, ya no eran quienes habían sido. Con la espada y la cruz –más la pólvora, la viruela, la insidia, la corrupción y tantos otros males– se les había arrancado la identidad. De repente eran simplemente “indios” y estaban sujetos a un nuevo orden del que no eran parte, sino sólo posesión. De la brutal imposición de la cultura española sobre la raza autóctona surgió la nación mexicana.

Atemperada por los siglos, la identidad nacional se fue gestando hasta que encarnó en entidad y reclamó su lugar en el concierto de las naciones. Los mexicanos habían comprendido que la liberación requería del binomio virtuoso que hacían la independencia política y la revolución social. Romper los lazos coloniales y construir un orden político propio justo y progresista. Se obtuvo la independencia, pero la revolución se malogró.

Aun así, la idea era diseñar un orden jurídico ajustado a la gente, a la tierra y al tiempo; construir un Estado capaz de cumplir su cometido final de procurar seguridad y bienestar a la nación. La voluntad nacional se empeñó en realizar un proyecto político para el que se requería consolidar la soberanía en el interior y al mismo tiempo preservarla de los embates de las potencias ajenas, interesadas en explotar el territorio, los recursos y la población de la joven República. Para lograrlo, el Estado mexicano debía estar acorde con los tiempos y nutrirse de lo más avanzado del pensamiento universal. El arquetipo estaba en los estados revolucionarios, las democracias ejemplares del momento: Estados Unidos y Francia.

La República se organizó bajo el modelo estadunidense y se nutrió de los valores sociopolíticos de los franceses. ¡Quién le habría de decir que serían precisamente esos estados sus principales depredadores!

El gobierno se instaló en la mediocridad, situación que se produce cuando los medianos tendrían que ser excelsos, y de allí cayó a la aberración que condujo fatalmente a la perdición.

Incapaz de evitar la mutilación territorial infligida desde el norte y –aprendida la lección– después de la implantación del Estado laico y la exitosa defensa de la República que detuvo la acometida imperial francesa, la nación se dio un respiro republicano, pero hubo todavía de padecer uno de sus males congénitos: una clase política extraviada y pronta a sustituir los intereses nacionales por el lucro personal y el inefable placer de mandar. La encabezó un héroe que devino dictador.

Naturalmente, la dictadura provocó una revolución social. Se luchó primero por la democracia –por la efectividad del sufragio, aún tan lejana–, después por restablecer la Constitución y enseguida por renovarla. Instaurarla fue una tarea obstruida por la lucha entre los caudillos y contra la reacción y, nuevamente, la Iglesia. La revolución alcanzó su cúspide con la expropiación petrolera, y aunque siguió generando gobiernos, ya no fueron gobiernos revolucionarios. Fueron solamente gobiernos emanados de la revolución.

El último de ellos, cautivado por el alza en los precios del petróleo y las engañosas ofertas de crédito, cambió la estrategia revolucionaria que preservaba el petróleo para la nación y se sumó a la alegre vendimia de los incautos. Se desoyeron las advertencias y se ignoraron los peligros. No tomó mucho tiempo a los compradores imponer sus precios a los vendedores ni a los acreedores practicar las malas artes de la usura. Como ratas ante el naufragio, pero con perfidia propia, los dineros nacionales se dieron a la fuga. La airada y tardía respuesta fue la largamente postergada decisión de nacionalizar la banca, ¡a sólo dos meses de entregar el poder a quien habría de revertirla!

Entre tanto, ya daba sus frutos la fórmula concebida en Estados Unidos para controlar a México que confiaba en educar él mismo a los “ambiciosos” jóvenes mexicanos para que, finalmente, se adueñaran de la Presidencia. “Sin necesidad de que Estados Unidos gaste un centavo o dispare un tiro, harán lo que queramos. Y lo harán mejor y más radicalmente que nosotros”. Verdadero anatema, la receta era cierta y efectiva, pero insuficiente. Faltaba desvincular a la burguesía de los intereses de la nación.